Invadida por la emoción en el Valle de los Reyes

A la mañana siguiente, cuando bajé a desayunar, Hossam parecía molesto. “¿Por qué te fuiste para tu habitación y no bajaste a tomar algo? ¡Te estuve esperando!”. “¡Porque necesitaba descansar!”, le contesté. Centrémonos. Guiri europea viaja sola y se lía con su guía. ¡Es mi guía! ¡Un rollo de vacaciones! ¡Estoy en Egipto, un país musulmán! ¡Tenemos formas de pensar muy diferentes (aunque muchas cosas en común)! Pero… ¿para qué meterse en líos? Hossam no se lo tomó muy bien y aquella mañana se mostró más profesional conmigo…

colosos-memnon-egipto

Colosos de Memnon

Las mejores visitas del viaje estaban a punto de llegar. Aquel día empezamos con el Valle de los Reyes. Parece increíble que este lugar extremadamente escondido (¡ese era el objetivo!) haya sido descubierto y tengamos la suerte de poder visitarlo. Nada más llegar, estábamos perplejos con la poca gente que había. Cogimos un pequeño tren que nos dejó en la entrada de las tumbas. Hossam me contó entonces las historias de Champollion, obsesionado con los jeroglíficos, y de Carter, arqueólogo inglés que descubriría intacta la tumba del famoso Tutankamon. Tras la explicación, entré sola, directamente, sin hacer cola.

karnak-luxor-egipto

Karna

Empecé a sentir una energía muy particular en el interior. Los jeroglíficos apenas parecían haber perdido su color y se me pusieron los pelos como escarpias. Cuanto más bajaba más fuerte me latía el corazón; me venía a la mente todo lo que aquellas personas podían haber sentido ante tremendo hallazgo. Ese montón de sensaciones intensas me dejó totalmente muda, se me hizo un nudo en la garganta. Noté cómo me inundaba la emoción y empecé a llorar de felicidad. ¡Qué afortunada era por poder ver aquello! Cuando salí, me costó un buen rato poder hablar y explicarle a Hossam todo lo que había sentido.

karnak-egipto

Karnak

Cogimos de nuevo el trenecito y un montón de niños empezaron a acercarse a nosotros con la esperanza de vender algún souvenir. Entonces apareció un niño de largas pestañas que me cautivó. Era extremadamente tímido y su hermano mayor trataba de ayudarle. Como me había ocurrido en India y Marrakech, ya conocía el peligro de este tipo de “negocios”. Muchos padres obligan a sus hijos a trabajar ya que el chantaje emocional con los turistas resulta muy rentable. Nos estábamos alejando ya pero al volver a mirar para él, se me rompió en pedazos el corazón. Le acabé comprando sus roídas postales. Un coro de niños nos rodeó y empezó a vitorearlo por realizar su primera venta. 🙂

templo-karnak-egipto

Karnak

Los colosos de Memnon

Llegamos al templo de Hatshepsut, Deir el-Bahari. Tras las sensaciones acumuladas durante la mañana, ya no me impactó tanto a pesar de su gran belleza. A continuación, fuimos a ver los impresionante colosos de Memnon. La situación empezó a relajarse cuando, entre bromas, le dije a un vendedor ambulante que no me molestase porque estaba con mi novio egipcio.

columnas-karnak-egipto

Las impresionantes columnas de Karnak

Mi última visita con Hossan: el templo de Karnak

La mañana pasó volando. Durante la comida, a Hossam ya se le había ido pasando el “cabreo” de la mañana y volvieron la complicidad, las risas… ¡y las miraditas! Decidimos ir temprano a visitar el complejo de Karnak y cuando llegamos… ¡Ni un alma! Fui tan afortunada por recorrer la avenida de carneros, la increíble sala hipólita, todos aquellos templetes a mi aire… El conjunto es mucho más que inmenso y aquel espacio estaba a nuestra total disposición para jugar al escondite tras las columnas, desaparecer donde nadie podía vernos…

Tras un día tan intenso, esa noche se acaba el crucero. Al día siguiente marcharía para El Cairo. Hossam lo haría en tren (le acompañé a la estación a por su billete), yo lo haría en avión. Entonces, me avisaron de que tendría otro guía en El Cairo; esa sería mi última noche con Hossam. Tras la cena, la señora argentina, los tres guías y yo salimos a tomar algo y de regreso al barco paseando por un parque, de repente, todos desaparecieron para dejarnos un último momento a solas y poder despedirnos. Le regalé un libro y en su interior le dejé mi número esperando que pudiese volver a verle en El Cairo de forma ya extraoficial.

3 Respuestas

  1. El Viaje de mi Vida

    […] obligadas: el templo de Horus en Edfu, los templos de  Sobek y Horus en Kom Ombo y ¡OBLIGATORIO! Luxor y el complejo de Karnak. No puedo escribir estas líneas sin emocionarme recordándolo todo . ¡He […]

    Responder

Deja un comentario