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¿Estás pensando en irte al extranjero para vivir una experiencia diferente? ¿No tienes ni un duro pero sientes que quieres cambiar tu vida mudándote a otro país? ¿No tienes ni papa del idioma y no sabes ni por dónde empezar para buscar alojamiento pero sueñas con vivir fuera y empezar a viajar solo? Ya tienes  la solución: irte de au pair. ¿Qué es eso? Ahora te lo cuento.

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Trabajar de au pair

Trabajar de au pair

1. ¿Qué es ser Au Pair?

Ser aupair es una actividad que se desarrolla desde el siglo XVIII, aunque nos suene a algo moderno. Ya, en esa época en Suiza, se empezaban a mandar a las hijas de las familias de clase alta a otras casas para cuidar a niños y aprender a manejarse en otro idioma (explicación por si no has caído: Suiza tiene 4 cantones en los que se hablan 4 idiomas diferentes). Sin embargo el término «Au Pair» se acuñó en Francia ya en el siglo XIX con la llegada de chicas inglesas al país realizando esta actividad.

La labor de una aupair hoy en día sigue siendo cuidar a los niños y realizar tareas del hogar livianas (y siempre enfocadas al bienestar de los niños: hacer su comida, recoger sus cosas, por ejemplo). Este trabajo viene retribuido con una paga, comida y alojamiento gratuitos, así como el derecho a asistir a clases para aprender un idioma.

La que aquí habla vivió en sus pieles lo que es ser au pair, así que además de iluminaros sobre un montón de cuestiones prácticas, os daré un testimonio fiel de primera mano.

 

2. Cómo ser Au Pair

2.1  Requisitos para ser au pair

Vamos a empezar por el principio. Existen unas condiciones sine qua non vas a poder ejercer esta actividad, así que lo primero es comprobar si poseemos todas las características necesarias. Lo primero a saber es que dependiendo del país donde quieras vivir, van a ser diferentes.

Las primeras variaciones pueden darse en la edad, sexo, estado civil, permiso de conducir, etc. requeridos en el lugar. 

Vamos a poner tres ejemplos, Estados Unidos y Canadá que junto con los países de Europa más demandados (Reino Unido, Alemania, Francia) son los más buscados y los que tienen características más estrictas.

 

ESTADOS UNIDOS

Tu estado civil es soltero/a y no tienes hijos.
Hablas y entiendes bien el inglés.
Puedes pagar una de las agencias oficiales reconocidas por el Gobierno estadounidense.
Tienes un certificado de graduado escolar o su equivalente (título de la ESO, de bachillerato o de formación profesional).
Tienes experiencia cuidando a niños.*
Tienes carné de conducir.
Quieres vivir por lo menos 12 meses junto a una familia americana, cuidar de los niños y conocer mejor su cultura.

*¿Tu familia de acogida tiene hijos con menos de 2 años? En caso de que los tenga, tendrás que demostrar que has tenido, por lo menos, 200 horas de experiencia cuidando a niños de esta edad. Si quieres obtener más información, puedes contactar con una de las 16 agencias oficiales reconocidas por el Gobierno estadounidense.

 

CANADÁ

Tienes entre 18 y 30 años
Tu estado civil es soltero/a y no tienes hijos
Tienes un conocimiento básico del inglés o francés
Puedes permitirte la estancia (2,500 dólares canadienses para la mayoría de los países) y el viaje de vuelta
Es la primera vez que solicitas el visado Working Holiday Maker en Canadá
Tienes la nacionalidad de alguno de los siguientes países Alemania, Australia, Austria*, Bélgica, Chile, Corea del Sur, Costa Rica, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Francia, Gran Bretaña (Reino Unido), Grecia, Hong Kong, Irlanda, Italia, Japón, Letonia, Lituania, México**, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Polonia, República Checa, Suecia, Taiwán o Ucrania**.

*Austria: Los jóvenes austríacos también pueden solicitar el visado a través del programa «Student Work abroad Programme» siempre y cuando cumplan con los requisitos.

**México y Ucrania: En este momento, Canadá no acepta solicitudes de ciudadanos de estos dos países..

 

REINO UNIDO

Tienes de 17 a 30 años (si eres ciudadano de la Unión Europea o AELC) o de 18 a 30 si no perteneces a la UE
Hablas inglés pero quieres mejorar tu nivel
Eres soltero/a sin hijos
Puedes permitirte el viaje

 

2.2  Cómo encontrar y elegir una familia de acogida

Portales de encuentro

Este para mi es el punto estrella y más importante de la jugada. Lo primero que necesitas es usar un portal de encuentro. Personalmente te recomiendo la página Au Pair World, que lleva funcionando unos 20 años y fue en su momento la que elegí (hoy en día es una maravilla lo actualizada que está, casi se me saltan las lágrimas al verla) porque ya de entonces aunque hubiera otras, siempre fue la más recomendada.

Aún así  existen otras páginas que son otras opciones a tener en cuenta como:

  • Au Pair: muy parecida pero con menos familias a disposición, aún así es una buena opción si no te inspira ninguna de otra página.
  • Kangaroo Au Pair: otra web similar menos conocida pero no excluyente.
  • Great Au Pair: muy interesante si quieres irte de au pair a China

 

Páginas y grupos en Facebook.

Existen páginas en las que encontrar familias y también grupos en los que se resuelven dudas y se dan información. Son de lo más útil para compartir experiencias, poner en una lista negra a familias indeseadas y plantear cualquier tipo de pregunta.

 

Agencias

Por último, también hay la posibilidad de contratar a una agencia que te organice la estancia, pero sinceramente me parece una opción poco recomendable, ya que en mi opinión es muy importante elegir uno mismo la familia con quien va a vivir. Por otro lado los trámites del transporte hoy en día ya están bastante claros, como para tener que contratar a alguien que te coja unos vuelos o traslados.

Si aún así eres de los que prefieren irse con todo organizado porque te da más seguridad, estas son algunas de las agencias que se ocupan de todas las gestiones

 

¿Cómo elegimos una familia de acogida?

Después de realizar tu registro en la página, empezarás a ver los perfiles de las posibles familias, dependiendo del destino que elijas. Antes de empezar…

Puede que tengas una preferencia en especial sobre el lugar donde te gustaría vivir la experiencia y el idioma que te gustaría aprender, pero si puedo darte un consejo abre un poco tus miras porque quizás LA familia que buscas está esperándote en otro país. Ahora veremos algunos consejos para buscar familia de alojamiento de una manera más clara.

  • Lee el perfil de la familia, de arriba abajo. No te dejes ni un punto sin leer para evitar perder el tiempo poniéndote en contacto con gente desconocida para nada, esto te restará ganas y fuerzas. Mira si cumples todos los requisitos que piden y si ellos cubren todas sus necesidades mínimas.
  • Stalkea, averigua, investiga todo lo que puedas esta familia y sus miembros en Google. Puede sonar un poco a acoso pero no lo es para nada. Lo que estamos intentando evitar es la pequeña posibilidad de alojarte con gente inestable, depravada o con taras mentales y que la experiencia se convierta en una auténtica pesadilla. NO TE ASUSTES Y SIGUE LEYENDO
  • Cuando tengas alguna familia candidata, es imprescindible que te pongas en contacto, los veas en directo y hables con ellos. Las videollamadas son imprescindibles para descartar en primer lugar que sea un timo (no es por ser alarmista. Estas cosas no suelen pasar, pero hay un pequeño porcentaje de gente desequilibrada y repito es muy importante evitar estas situaciones, como por ejemplo de que se inventen que tienen hijos) y, en segundo lugar, para comprobar el feeling con la familia, aunque os cueste comunicaros por cuestiones de idioma, es muy importante ver como hablan, si sonríen y si son seres humanos en principio normales (vas a vivir en su casa un tiempo)
  • Déjate llevar por tu instinto (esto es un punto que roza lo místico, I know). Puede parecer una tontería pero muchas veces nuestro sentido común mezclado con una especie de intuición-sexto sentido-simbiosis nos hace elegir bien. Piensa en ti viviendo en ese sitio, con esas personas y si te sientes bien y emocionado o tienes alguna duda. Trata de encajarte a ti como persona en ese entorno y si crees que te encontrarás bien.

 

2.3  Labores que realiza un/a au pair

Este es otro punto a tener bien claro. Tú no eres de su familia, no eres una hija más, ni la hermana mayor, ni la tita, ni la prima. Aunque claro está que es el sueño idílico que queremos llevarnos de esta experiencia y el final feliz que tendremos si todo sale bien, cuando no delimitamos bien los papeles nos pueden dar tareas con las que no contábamos (cuidar a los niños horas de más, que al vivir en la misma casa tus horas de descanso no sean respetadas y los niños acaben saltando encima de tu cama antes de dormir para que les pongas «Toy Story» por enésima vez, etc). Eres una persona que viene a trabajar, con unas tareas que deben pactarse antes, y si no acuerdas bien lo que vas a realizar y lo que no pueden venir los primeros dramas. En la página que es la biblia de las au pairs que te comentaba antes, Au Pair World, tienes una tabla detallada de las tareas que debes hacer y cuales no te corresponden. Grábatela a fuego y redactad un contrato (no necesario pero muy recomendable) por escrito para evitar futuros malentendidos

Trabajo de Au Pair

Trabajo de Au Pair

2.4. Cuánto debes cobrar siendo au pair

El trabajo que debes realizar ocupará como máximo de 40 horas semanales según el país, ya que existen variaciones  

En cuanto al dinero, debes siempre acogerte al mínimo con el que deben compensarte, teniendo en cuenta el nivel de vida del país y las horas trabajadas. Debes hacer unos cálculos de lo que te sale más rentable. Te pongo un ejemplo, en mis tiempos cobré 400 euros mensuales trabajando en un pueblo remoto de Sicilia, súper económico y en el que conseguí ahorrar casi todo mi sueldo en los meses que pasé allí. No es lo mismo 400 euros en Sicilia que en Londres, así que además del país que te apetezca conocer culturalmente piensa en que te vaya a salir rentable.

 

3. Experiencias como Au Pair

3.1. Sonia de «El Viaje de mi Vida«

Como ya os he ido adelantando, yo viví la experiencia au pair en primera persona. Si rastreas por la web, vas a encontrar testimonios escalofriantes, en los que te han tenido en un cuarto de peli de terror y en el que no te daban de comer y los niños estaban poseídos. Sin embargo, aquí estoy yo para contarte una experiencia inolvidable, de las que recuerdas con nostalgia y como una de las mejores cosas que has hecho en tu vida. En mi aventura personal, acabé en un sitio muy underground, con una cultura muy diferente aunque me encontrara en Europa (Sicilia is different) y en el que aunque me costó intergrarme me sentí en un documental durante los meses de mi estancia. Aprendí el idioma por supervivencia, e incluso a entender el dialecto, aprendí las recetas de la nonna, viajé por lugares maravillosos en mi tiempo libre, tanto sola como con la familia. Intenté siempre dejar claro mi lugar como niñera, baby sitter, que iba a estar mucho tiempo y a la que los niños tenían que coger cariño pero a la vez tener respeto. Tuve a mi cargo dos niños de 2 y 4 años. En algunos momentos me parecía increíble manejar la situación, por ejemplo con ellos, una nevera portátil, 2 flotadores gigantes a 35 grados yendo a la playa. Ser au pair te da un aprendizaje vital incalculable aunque parezca una cosa fácil, vigilar de la integridad de seres humanos menores y lidiar con sus padres en un país extranjero… No, queridos, no es moco de pavo. Como os expliqué seguí una serie de pasos que ahora pretendo que os iluminen mis pequeños saltamontes y antes de ir estudié muy bien a la familia, hablamos por skype y me fui bastante tranquila. Podría haber salido mal, que también, pero en mi caso la historia de amor con mi familia de acogida dura hasta hoy en día, pasados 9 años. Sigo en contacto y veo a los niños crecer por redes sociales, y en mi corazón siempre serán mis cuchi cuchis y mis primeros hijos en prácticas. Vamos que si os sale redondo será una experiencia vital preciosa así que os la recomiendo de verdad.

 

3.2. Paula de «Viajar y Otras Pasiones«

He sido au pair dos veces, con algo más de dos años de diferencia, ¡y ambas experiencias no pudieron ser más diferentes! Aun así, me quedo con lo bueno y repetiría los dos veces sin dudarlo.

La primera vez fue durante mi tercer verano en la universidad. Solo había salido un par de veces de España, así que utilicé una agencia pensando que sería lo mejor. Quería aprender inglés y, sobre todo, viajar y vivir otra experiencia. Lo segundo lo conseguí (¡y con creces!) pero lo primero… no mucho. Aunque yo soñaba con Londres o Edimburgo, la agencia me presionó bastante para que me fuera con la primera familia que me contactó, y acabé en un pueblo diminuto a una hora y algo en tren de Londres, con un niño muy rico pero súper pequeño. Vamos, que apenas hablaba en inglés en el trabajo y me fue imposible conocer gente joven, así que entre semana me aburría como una ostra. Eso sí, los fines de semana cogía mi mochila y me iba sola, desde el viernes por la noche hasta el lunes por la mañana. Recorrí prácticamente todo el sur de Inglaterra, fui a Escocia, a París… También acabé haciendo un par de amigas (que aún conservo) en Londres capital, así que me “acoplaba” a su casa y lo pasábamos genial.

La segunda vez fue al terminar mis estudios. Tenía claro que quería volver a Inglaterra, esta vez para quedarme, y ser au pair era la mejor opción para no pagar alojamiento ni comida mientras me iba acomodando a la ciudad y buscando otra cosa. Ya había vivido sola en España y me había ido de Erasmus, así que lo que más cuesta arriba se me hizo fue volver a convivir con unos padres, ¡que encima no eran los míos! Esta vez lo hice todo por mi cuenta, y conseguí quedarme en la zona 2 de Londres e ir a una academia por las mañanas, así que mejoré mucho mi inglés, hice un montón de amigos y me lo pasé de maravilla… tanto, que como au pair solo estuve unos meses, ¡pero en Londres me quedé casi 6 años!

3.3. Miguel de «El Viaje de Sofi«

Cuando me fui a Inglaterra no había Brexit, pero sí una gran crisis económica que me llevó al Reino Unido con la excusa de aprender inglés y, fundamentalmente, para evitar desesperarme buscando un empleo que no conseguía encontrar. No era el único. Muchos de mis compañeros de la carrera de Turismo estaban también desperdigados a mediados de la década de los 90 por Londres y sus alrededores. Unos trabajaban de camareros, otros limpiando en hoteles y luego estábamos el grupo de los Au Pair. 

Yo era el único chico que se decidió por esa última opción. Cuando le decía a mis amigos, familiares y conocidos de Burgos, lo que iba a hacer todos me miraban con extrañeza. Hace 20 años era complicado explicar que estaba acostumbrado a las tareas de la casa: limpiar, lavar, planchar… 

Lo difícil durante esos cuatro meses no fue tener la casa al día, sino lidiar con un díscolo adolescente de 13 años y conseguir cobrar mi asignación de forma puntual.

Hoo Marina no era ninguna fiesta. Era —y me imagino que seguirá siendo— una ciudad dormitorio gris y anodina. Pero estaba cerca de una hermosa ciudad, Rochester y a poco menos de una hora de Londres. Para mí fue todo un descubrimiento. En esos años todavía no habían llegado las «low cost» a España, y viajar en avión era caro y poco habitual. Mi hija, con 8 años, conoce ya Nueva York, California, Florida, Canadá, Suecia, Italia, Dinamarca…; yo con 20 solo había estado en la playa del Sardinero y en Benidorm.

Trabajar de Au Pair, lejos de mi familia y de mi ciudad, fue una gran experiencia. Me sirvió para conocerme mejor. Tomar aire y pensar qué hacer en los siguientes años. Desgraciadamente no puse en práctica nada de lo que había planeado esas semanas en Inglaterra —el servicio militar, primero, y un trabajo fijo después me alejaron de mis objetivos—. Pero el germen quedó plantado, y después de otra gran crisis económica, empecé otro viaje, el de nuestro blog —de Mónica (la creadora e impulsora de El Viaje de Sofi) y mío—, que nos ha llevado a recorrer el mundo estos últimos años. Al echar la vista atrás me doy cuenta que pese a que en su momento fue duro y difícil, le debo mucho a ese trabajo de Au-pair en Gran Bretaña. 

 

3.4. Julia de «Camino Salvaje«

Para mí, la decisión de buscar trabajo de au pair en el extranjero vino por las ganas de salir de España a vivir en otro país, practicar idiomas y poder ahorrar algo de dinero para viajar. Así es que lo que hice fue pensarme bien donde quería vivir. En principio pensé en Inglaterra pero sabía que allí no pagaban mucho a las au pair y me sería difícil ahorrar. Entonces descubrí que en Suiza te hacen contrato y que además del sueldo mensual te pagan una academia de idiomas. 

Encontré rápido trabajo en el país alpino gracias a que había estudiado francés en el colegio, ¡aunque en realidad terminé trabajando con una familia norteamericana!

Personalmente me resultó una experiencia muy enriquecedora. No solo tuve ocasión de practicar mi inglés y francés, también pude aprender sobre cosas relacionadas con la educación de los niños que hoy en día me han venido genial.

Además viviendo allí pude disfrutar de un país que normalmente es prohibitivo cuando vas de visita. Tuve ocasión de recorrer Suiza de punta a punta, de acudir a sus festivales y divertirme en las barbacoas de verano del lago Leman o de las escapadas a montaña. Una auténtica inmersión en la vida del lugar. 

Y, aunque Suiza es un país caro, como au pair tienes todos los gastos cubiertos y el dinero que  ganas es integro para ti, por lo que yo pude ahorrar lo suficiente para irme de viaje sin billete de vuelta por primera vez y estuve durante meses viajando por Latinoamérica. 

Sin duda, para mí, fue una experiencia muy enriquecedora y una etapa que recuerdo con gran cariño.

 

4. Últimas consideraciones

– Si tienes más de de 27 a 30 años (en algunos países estas son la “edades límite” para ser au pair) y te has quedado con las ganas de vivir esta experiencia caben dos posibilidades, o que te quites algunos años (no recomiendo nunca la mentira) o que intentes pactar con la familia realizar tu trabajo con el título de “niñera” o “baby sitter”. Mientras que las dos partes estén de acuerdo y queden reguladas en un contrato escrito no supondría un grave problema.

– Si te interesa el trabajo con personas mayores en vez de niños, el llamado “au pair senior” Existen algunas agencias que llevan el trabajo de cuidador de mayores al estilo au pair como:

– Si tienes una familia y eres tú el que está buscando una aupair para que tus hijos aprendan otro idioma, te recomiendo que sigas los mismos pasos para la búsqueda de una joven estable en el apartado para familias.

– Recuerda lo importante que es tener un seguro de salud por si te pasa cualquier cosa. Chapka Seguros tiene uno específicamente para la gente que se va de Aupair. Para más información sobre seguros de viajes, échale un vistazo a este artículo.

 

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