1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (3 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…

Durante nuestros 5 días por Bélgica, tras visitar Bruselas, nos fuimos a recorrer la Lieja en un día. Quizás te suene esta ciudad por su equipo de fútbol, el Standard de Lieja, o incluso por su famosísima carrera ciclista, la Lieja-Bastogne,  pero deberías conocerla por muchas más razones: es una urbe ecléctica, sorprendente, con muchísimas riquezas y un encanto muy particular. ¡No te dejará indiferente!

 

💡Quizás también te interese…

 

 

1. Cómo llegar hasta Lieja

Lieja tiene aeropuerto pero, tal y como indiqué anteriormente, para viajar a Bélgica, existen muchísimos más vuelos baratos a Bruselas desde España. Teniendo en cuenta que el sistema ferroviario del país funciona maravillosamente bien, se puede luego tomar un tren desde el aeropuerto de Zaventem hasta Lieja. El tren Bruselas-Lieja apenas tarda una hora y cuarto.

Lieja posee dos estaciones de tren: Liège-Palais (en el centro) y Liège Guillemin (a las afueras).

La estación futurista de Liège-Guillemin

Aunque la estación Liège-Palais sea más cómoda para visitar el barrio de la Catedral, bien merece la pena detenerse, aunque sólo sea un momento, en la espectacular estación de Lieja Guillemín. Tuvimos la oportunidad de contemplar el impresionante techo de 40 m de altura de esta “catedral de los tiempos modernos”, diseñado de Santiago Calatrava. Patricia Schultz, autora del libro 1000 sitios que ver antes de morir”, la incluye en la lista así que pude hacer el “Checked”. 😛

Estacion de Tren Liege-Guillemin

Estación de Tren Liege-Guillemin

2. Qué ver en Lieja, barrio a barrio

Desgraciadamente cuando pensamos en hacer turismo en Bélgica, sólo solemos pensar en las grandes ciudades de Flandes: Bruselas, Brujas, Gante, etc. Sin embargo, teníamos ganas de incluir en nuestra ruta, un poquito al menos, de Valonia, de ver lugares menos transitados para aprender más sobre este bonito país.

Podría parecer que Lieja no tiene mucho que ver pero ¡no os confundáis! Tiene tres grandes zonas por visitar y bastante alejadas entre ellas. Además también podéis hacer largas rutas de senderismo por sus laderas como podréis ver a continuación. ¡Imposible aburrirse!

Visit Pass Découvrez Liège

Como en otras ciudades de Bélgica, podéis adquirir una Visit Pass. Supone un gran ahorro a la hora de visitar la ciudad ya que da acceso a 16 museos y una visita por el centro a lo largo de 48 horas. Para más información, consulta la página oficial Visitez Liège.

2.1. El Centro histórico, Hors-Château

Este barrio, llamado también “Hors-Château” (literalmente fuera del castillo), posee mucho encanto. No dejéis de recorrer las siguientes calles:

  • Féronstrée, una de las arterias más antiguas de Lieja llena de comercios, edificios protegidos y con varios museos
  • Hors-Château, donde se instalaron a partir del s. XIV, la nobleza y las instituciones religiosas. Por ese motivo, es considerada como la calle más bonita del casco antiguo (está llena de callejuelas y callejones sin salida muy típicas de los barrios antiguos).

 

2.1.1. Grand Curtius

La gran sorpresa de esta primera toma de contacto con Lieja. Fue, de hecho, uno de los motivos principales para visitar la ciudad: el Grand Curtius está también incluido en la lista de los 1000 sitios que ver antes de morir.

Este enorme museo, inaugurado en el 2009, posee cuatro edificios, cada cual con obras muy peculiares: colecciones de armas, de vidrios, de arqueología y de arte religioso, piezas de la región mosana que muestran el rico pasado de la ciudad y la vida que siempre existió alrededor del río. Además de la calidad de las obras, me impresionó muchísimo la presentación, la puesta en escena y la adaptación-rehabilitación de los edificios antiguos.

El actual centro de exposiciones temporales, un llamativo edificio de color rojo junto al río Mosa, perteneció a un célebre fabricante de municiones, llamado Jean Curtius, de ahí el nombre del museo.

 

2.1.2. La Montagne de Bueren y las laderas de la Ciudadela

Id preparando vuestras piernas porque es que la mejor forma de disfrutar de la ciudad de Lieja. Debido al mal tiempo sólo nos atrevimos a subir a la Montagne de Bueren por un lateral para bajar finalmente los 374 peldaños de su histórica escalinata que conectaba antiguamente el cuartel con el centro de la ciudad. Sin embargo, hoy existe todo un recorrido sobre unas 86 hectáreas y 9 km de paseos peatonales, llamado “Les Coteaux de la Citadelle” (las laderas de la Ciudadela). Ha recibido las 3 estrellas en la Guía Verde de Michelín, para hacer senderismo alrededor de la ciudad. El camino que recorre las laderas de la Ciudadela permite atravesar patios, escaleras, callejones, jardines y prados con unos 60 monumentos históricos.

2.1.3. El Mercado de la Carne, el río Mosa y el mercado de La Batte

¡No dejéis de visitar la oficina de turismo de Lieja! Es probablemente una de las más bonitas que he visto en mucho tiempo. Merece la pena detenerse allí ya que se encuentra en el edificio civil más antiguo de la ciudad, el Mercado de la Carne, edificado en 1546.

No sé qué pasa con las ciudades con ríos pero siempre resultan de lo más románticas. Desgraciadamente hizo muy mal tiempo durante nuestra visita pero se intuye que en verano navegar por el río Mosa (Meuse en francés), debe ser de lo más agradable. Más información sobre la “Navette Fluviale”, aquí.

Además, junto al río, todos los domingos de 8 a 14.30 se monta un enorme mercado llamado la Batte. Es uno de los más grandes de Europa. Con lo que me gustan a mí los mercados… ¡Ya tengo otro motivo más para regresar!

 

2.1.4. Plaza del Mercado y el Perron

Esta plaza era donde se encontraba el mercado principal hasta el s. XIX. Fue testigo de los acontecimientos históricos más importantes de la ciudad y fue destruida varias veces. La mayoría de las casa que la rodean datan del s. XVII.

El Perron es el monumento más famoso de Lieja. Se trata de una sencilla fuente de la misma época con las tres Gracias que representan la libertad para la ciudad.

2.1.5. Archéoforum

El Archéoforum se encuentra en la Plaza de Saint Lambert dónde se encontraba una de las mayores catedrales de Europa hasta la revolución francesa. Es un museo que nos conduce de la prehistoria hasta la época galorromana y medieval.

2.1.6. La colegiata de Saint-Barthélemy

Esta restauradísima y colorida colegiata no nos llamó demasiado la atención en un principio. Afortunadamente gracias a un vídeo explicativo de unos 10 min en el área “Museo”, dentro del santuario, se puede entender la complicada rehabilitación del edificio y valorar mucho más la importancia cultural del edificio de estilo tradicional mosano. Además dentro de la colegiata se encuentra una de las “siete maravillas de Bélgica”: su pila bautismal, una obra maestra de orfebrería del s. XII.

 

2.1.7. El Museo de la Vida Valona

Si os interesa saber más sobre Valonia, las fiestas y tradiciones, las creencias de esta región francófona, no dejes de visitar este bonito convento franciscano del s. XIII, reconstruido en el s. XVII en estilo renacentista mosano y convertido en el 2008 en el actual museo.

 

2.2. Barrio de la Catedral

Este barrio lleno de calles peatonales invita a pasear y… ¡a irse de compras! Pero también tiene un montón de joyas arquitectónicas escondidas.

 

2.2.1. Catedral de Saint-Paul y su Tesoro

¡Qué mala suerte hemos tenido! La catedral se encuentra ahora mismo debajo de andamios (hasta el 2021). Su fachada está en plena rehabilitación. Sin embargo, no dejéis de visitar su interior para disfrutar de su llamativo estilo gótico y visitar su tesoro que nos presenta un recorrido por la historia del antiguo Principado de Lieja. Aquí os dejo el enlace por si queréis hacer su visita virtual aunque en vivo es mucho más impresionante. 😉

 

2.2.2. Iglesia Saint-Jacques

Esta abadía gótica, originalmente románica, es considerada como una de las iglesias más bonitas de Bélgica tanto por su arquitectura como por su decoración interior.

 

2.2.3. Cité Miroir

Unas antiguas termas y luego baños públicos han sido transformados en 1938 de una forma de lo más especial para convertirse en la Cité Miroir. Este centro cultural es un símbolo del estilo modernista belga de entreguerra. Acoge todo tipo de espectáculos y bien merece una breve parada para ver cómo sus antiguas piscinas se reutilizan hoy como espacio para exposiciones.

 

2.2.4. El Palacio de los Príncipes Obispos

Nada más llegar a la estación de tren de Liège-Palais os encontraréis con este excepcional edificio del s. XVI que es actualmente el palacio de justicia y gobierno provincial.

Títeres de Tchanches y Nanesse

Títeres de Tchanches y Nanesse

2.3. Barrio Outremeuse

Al cruzar el río, uno se encuentra con un barrio folklórico con callejuelas tortuosas e interesantes museos. Nos queda pendiente de visitar para la próxima vez pero me llaman la atención:

La Boverie

Este edificio construido para la exposición universal de 1905 alberga el Museo de Bellas Artes de la ciudad.

Museo Tchantchès

Tchantchès es un personaje del folklore de Lieja que se empezó a representar como marioneta. En los años 20, nace el teatro “obrero”, un teatro de marionetas, en el que este protagonista va vestido como los proletarios de la época y va con la nariz roja, ebrio de pékèt (véase el apartado Gastronomía). Representa el espíritu rebelde de los liejenses que habían expulsados primero a los holandeses y luego a los príncipes-obispos de la ciudad. Nanesse es su esposa que suele ser la que lleva los pantalones en casa. En este museo podrás descubrir más sobre este personaje.

El río Mosa

El río Mosa

3. Dónde dormir en Lieja

Sobre hoteles en Lieja, sólo podemos hablar a las mil maravillas. Tuvimos el inmenso placer de alojarnos en el barrio de la Catedral en el hotel Amosa. Este hotel de estilo moderno, divertido y muy acogedor al mismo tiempo tiene un personal extremadamente amable. El buffet desayuno con una gran variedad se sirve en un amplio salón súper sofisticado. Totalmente recomendable.

4. La gastronomía de Lieja: un destino para foodies

Lo que no nos esperábamos ni en broma era comer tan bien en Lieja. No nos podemos quejar en absoluto de la gastronomía de Bélgica en general pero los platos que probamos en esta ciudad nos conquistaron. ¡Un destino muy recomendable para foodies, sin duda!

  • Les boulets

El plato estrella de Lieja son “Les boulets à la liégeoise”.  Son unas buenas albóndigas (tamaño XL) bien condimentadas con cebolla, perejil, sal, pimienta y nuez de moscada pero ¡Ojito ! ¡El secreto está en la salsa! Es espesa y marrón. Está hecha de cebolla, azúcar moreno, vinagre rojo, caldo, sirope de Lieja y pasas que le dan un toque increíble. (Voy a intentar que resumir este párrafo porque estoy salivando sólo de recordarlas en ellas. ¡Necesito la receta! :D)

En el libro “1000 sitios que ver antes de morir” nos recomendaba probarlas en Chez Stockis y así lo hicimos. ¡Deliciosas!

  • La ensalada de Lieja

La veréis en numerosas cartas. ¡Atreveos con ella! Se trata de una ensalada de patatas, judías verdes, beicon, chalotas, cebolla con vinagre blanco. Una vez más, la mezcla de dulce y salado es exquisita.

  • Los gofres

Sí, en todo Bélgica se preparan gofres pero hay diferencia. Si pedís un gofre de Bruselas, os servirán un tierno gofre cuadrado, como los que podemos comer en España. Los gofres de Lieja son muy diferentes. Se hacen con una masa mucha más densa y llevan más azúcar por lo que se caramelizan al cocinarlos. ¡Confieso que me han gustado mucho más estos segundos!

  • La morcilla blanca

La morcilla blanca también es una especialidad de Lieja. La carne picada se suele condimentar con orégano lo que confiere un sabor muy especial.

  • El sirope de Lieja

A modo de miel, en esta región, se consume un jarabe dulce extraído de la cocción de zumo de manzana o pera. Este jarabe se utiliza como mermelada para acompañar el pan, quesos o para preparar salsas de platos de carne.

  • Los quesos

En Lieja se hace un queso llamado “Carré” de aspecto y textura similar al brie y al camemberg pero cuadrado como indica su nombre. El queso de Herve es otro de los quesos más típicos. Posee una corteza curada y un centro muy cremoso. Tiene un sabor más fuerte y algo picante.

  • El café liégeois

Contrariamente a lo que se podría pensar no se trata de un café sino de un postre helado hecho con café, helado de café y nata. El tiempo no acompañó durante mi visita. ¡Quizás durante mi próximo viaje!

  • El Pékèt

En la región de Lieja se produce esta ginebra perfumada. No sólo se consume sola sino que también se utiliza para cocinar.

Dónde comer en Liège

Nos recomendaron el restaurante Amon Nanesse y fue todo un acierto. Este pequeño local muy pintoresco vende la famosa ginebra de la región de la que os hablé (de ahí que también se le llama Maison du Pequet) y tiene una zona de restaurante (Amon Nanesse). Ofrecen cocina casera local a un precio más que razonable. Es el lugar perfecto para probar todas delicias de las que os he hablado en este artículo.

 

Como podéis ver, la ciudad cuenta con una amplísima oferta histórica y cultural. Así que no dejéis de incluirla en vuestro recorrido por Bélgica.

💡Quizás también te interese…

 

 

Este post ha sido patrocinado, es decir, que he obtenido una retribución económica o un servicio a cambio, sin embargo, TODAS las opiniones y experiencias recogidas en mi blog son REALES y ÚNICAMENTE mías. No acepto nada que incumpla mi código de ética y mi moral. ¡Sinceridad ante todo! Este tipo de posts me permiten seguir adelante con este blog.

 

Actualizado el 23/10/18

2 Respuestas

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.