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Malaca fue todo un descubrimiento cuando inicié mi viaje por Malasia. Hoy os cuento mis aventuras por allí y “mis 5 imprescindibles para conocer Malaca”.

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Tuk Tuk en Malaca, Malasia

Tuk Tuk para los turistas

1. Mi viaje a Malaca: Diarios de viaje

¿Y qué ocurrió al tercer día de la mini vuelta al mundo de El Viaje de mi Vida? Pues que por culpa de ignorar el cansancio del viaje, el jetlag y pasarse dos noches sin apenas dormir, empecé a encontrarme muy enferma. Sí. Como lo leéis. Así que desde ese mismo momento me di cuenta que el largo viaje que estaba iniciando no tenía nada que ver con unas vacaciones de unas semanas, por muy intensas que fueran. Así que con todo el dolor de mi corazón, ocurrió lo inevitable: tuve que extender mi estadía en Malaca, mi segunda parada, durante un día más para poder descansar.

Después de retomar fuerzas, decidí frenar el ritmo y tomármelo todo con más calma. El segundo día decidí sólo pasear todo lo largo del día Malaca. Hacía sol así que aproveché para caminar, terracear, meditar y poco más.

Cuando al fin, volví a ser yo, el tercer día me apunté al free walking tour. (Visita guiada gratuita que organiza el Ayuntamiento. Duran dos horas y media que empiezan en información turística todos los martes, jueves y sábados a partir de las 08h30).

Excursión a Malaca desde Kuala Lumpur

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Este tour empezó desde el mismo centro, frente a la oficina de turismo, empezamos el recorrido por la Stadhuys, hoy en día Museo de Historia y Etnografía. Los holandesas dejaron su huella en Malaca, sin lugar a duda. Los edificios son sobrios, de paredes rojizas e incluso aún queda un molino.

Nuestra siguiente parada sería por la Iglesia de Saint Paul que se encuentra en una colina. Uno de mis lugares favoritos de la ciudad, sin duda. No sólo las vistas son impresionantes sino que este lugar fue construido por los portugueses, utilizado por los holandesas y por los ingleses. Tiene un algo especial. Quizás las tumbas de los allí fallecidos o el hecho de que la iglesia se encuentre a cielo abierto hacen que sea un espacio diferente.

Sí, los portugueses estuvieron allí y fueron de los primeros que ocuparon la ciudad pero por desgracia, sólo queda esa entrada de la fortaleza que construyeron, una construcción única en todo Asia que nos recuerda los tumultuosos momentos de la historia de la ciudad. Justo al lado se encuentra también el antiguo Club de caballeros ingleses (tienen un coche antiguo expuesto a la puerta) y una reproducción del antiguo palacio del sultán que también se puede visitar.

Para acabar el recorrido, se habló del enorme puerto comercial que llegó a ser Malaca (de ahí las disputas por conquistar esta ciudad). El Chinatown actual era además el barrio de marineros y oficiales. Las calles a orillas del río eran las casas de los oficiales mientras que las más humildes que se encuentran más en el interior, hoy en día la calle comercial Herren street, dónde se alojaban los marineros. Luego se instalaron las familias emigrantes chinas que se fueron instalando en la ciudad y hoy en día ahí se encuentran muchos edificios con rasgos tradicionales chinos y muchos otros de la época colonial.

Tuve la suerte de que la ciudad estaba en plena celebración del Año Nuevo Chino por lo que el ambiente de noche era genial, con un montón de gente paseando y disfrutando de comida callejera.

Tras este completo tour por la ciudad, decidí tomar un crucero al atardecer para recorrer todo el río. Mereció mucho la pena a pesar de haber recorrido ya la mayoría de la ciudad a pie. Fue un paseo interesantísimo porque el río es mucho más largo de lo que me imaginaba. Se pueden ver un montón de puentes muy bonitos y casas tradicionales malasias a las afueras.

Malaca, a pesar de ser una ciudad poco conocida, no deja de ser la segunda ciudad más importante de Malasia. Culturalmente es un lugar muy interesante además de tranquilo y perfecto para descansar. Si tienes ocasión de viajar al sureste asiático, no dejes de incluirla en tu lista. 😉

 

2. Qué ver y hacer en Malaca: Mis 5 Imprescindibles

2.1. Crucero por el río Melaka

Sin lugar a duda, todas las ciudades abiertas al mar o con algún río siempre tienen un encanto especial. Malaca no podía ser menos. Pero no os engañéis el río Melaka es mucho más grande de lo que cabe esperar y es que, antiguamente, era mucho más profundo y convirtió la ciudad en uno de los mayores puertos de todo el sureste asiático. Por ahí pasaban todos los barcos de Europa, de Asia, de China, de India… Fue un punto estratégico de ahí que sea una ciudad muy interesante históricamente ya que fue invadida numerosas veces. Es difícil recorrerlo todo a pie. El barco apenas os costará 18 ringgits (unos 3 euros) y es un paseo de lo más bonito y agradable.

P.D.: Paseando juntos al río aún os encontraréis a gente buceando por sus turbias aguas porque aún se encuentran antiguos “tesoros” en su fondo de vez en cuando, jeje.

2.2. La iglesia Saint Paul y la Porta de Santiago

La iglesia Saint Paul fue construida inicialmente por los portugueses, luego reformada por los holandeses y finalmente, unos años más tarde, sirvió de lugar de avituallamiento durante la ocupación inglesa. Esa iglesia en la colina Saint Paul es uno de los lugares más altos de la ciudad (hasta se construyó un faro a su lado) por lo que os podéis imaginar las vistas. A día de hoy, se encuentra a cielo abierto – lo que le otorga una energía especial (lleno de lápidas de todos los holandeses y británicos enterrados allí).

La Porta de Santiago, llamada también A Famosa, (a un paso de la iglesia de Saint Paul) es lo único que sobrevivió de la antigua fortaleza portuguesa construida durante el siglo XVI ya que los holandeses la bombardearon en su integridad y, luego, los ingleses usaron sus piedras para reforzar la antigua fortificación holandesa de la ciudad portuaria.

 

2.3. El barrio holandés

Tras la conquista de la ciudad por parte de los portugueses, llegaron los holandeses. Estuvieron allí instalados durante 200 años y dejaron definitivamente su huella en el centro de la ciudad. La llamada Plaza Roja o Plaza Holandesa es uno de los lugares más fotografiados de Malaca con sus sencillas y lisas paredes rojizas con persianas, su torre del reloj e incluso un molino junto al puente que va en dirección a Jodamer Street.

 

2.4. Jodamer Street y Heeren Street (Chinatown)

Cruzando el puente que se encuentra frente a la Plaza de los Holandeses, uno se encuentra con los antiguos barrios en los que se alojaban los marineros (Jodamer Street) y, unas calles más lejos, los oficiales de esos barcos (Heeren Street). A día de hoy, todas esas viejas casas se han convertido en tiendas y restaurantes y, por desgracia, muchas de ellas siguen perteneciendo a particulares incapaces de restaurarlas… 🙁

Si os perdéis un poco – tal y como me pasó – en la calle Jalan Tun Tan Cheng Lock os encontraréis con una famosa tienda de zapatos artesanales. Hoy todavía se pueden comprar zapatos de nueve centímetros hechos a mano: durante el siglo XIX, para las mujeres chinas tener pies pequeños sinónimo de belleza por lo que se vendaban los pies desde niñas para frenar su crecimiento y para poder así calzarse esos minúsculos zapatos.

 

2.5. Fortaleza y casas holandesas / Palacio del Sultán

Junto al río Melaka también sobrevive un fragmento de la fortaleza construida por los holandeses con sus cañones apuntando al río (por si alguien se negaba a pagar el impuesto de aduanas para entrar) y también nos encontramos varias casas de construcción holandesa hasta dónde antiguamente llegaba el agua. Hoy en día todas estas antiguas viviendas se han convertidos en museos (el Stadthuys, el actual museo de la historia y etnografía, el Museo Marítimo…). Otra de las visitas recomendadas (pero que no me dio tiempo a realizar) es el Palacio del Sultán que se encuentra a un paso de allí, una réplica del original construido en el siglo XVI (Melaka fue un sultanato en sus inicios).

3. Dónde dormir en Malaca

A veces cuando viajas solo no te puedes permitir el lujo de pagar el doble por una habitación privada. Sin embargo, en Malasia, es posible viajar con un presupuesto ajustado. En Malaca, me hospedé en Victors Guest House y aunque las habitaciones eran pequeñas tenían todo lo necesario para descansar bien (sobre todo ventilador y aire acondicionado). Las zonas comunes y el personal muy agradables.

Victors Guest House en Malaca

Victors Guest House en Malaca

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Actualizado el 27/05/2018

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