1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…

¿Vas a visitar la Rioja? Si te gusta la arquitectura, no dejes de acercarte hasta el pequeño pueblo de Elciego, a apenas 25 km de Logroño. Hoy te cuento mi experiencia en esta bodega diseñada por Frank Gehry

1. Cómo llegar hasta Elciego y a la Bodega de Marqués de Riscal

La forma más fácil de llegar hasta el pueblo de Elciego es desde Logroño.

Si vas en coche tendrás que tomar la N-232-a (que pasa también por La Guardia) o simplemente tomar el bus de la Línea 11 que sale desde la Estación Central de Logroño o desde la parada Portales.

¡Importante!

Tan pronto lleguéis a la rotonda principal del pueblo (la parada de bus se encuentra a unos 10 minutos andando de ella), ¡NO SIGÁIS LOS INDICADORES! Os llevarán hasta la puerta trasera de la bodega que está cerrada al público.

La entrada para las visitas está pasando el pueblo, siguiendo por la A-3210. Dejaréis a vuestra izquierda el pueblo y veréis el mural titulado la “Alegoría del Vino”. A continuación, os encontraréis con una nueva rotonda dónde tendréis que tomar la tercera salida. Si os perdéis, tal y como pasó a mí, os indicarán perfectamente cómo llegar por teléfono. Del pueblo a la entrada de la bodega son apenas 10 minutos andando.

2. Las visitas guiadas de la Bodega Marqués de Riscal

Se reservan online y tiene actualmente un precio de 16 euros. Aquí tienes toda la información.

El arquitecto que ha diseño este espectacular edificio vuelve a ser el canadiense, Frank Gehry, también autor del Museo Guggenheim de Bilbao, de la Caza Danzante de Praga o la Walt Disney Concert Hall de Los Ángeles.

El recorrido por esta bodega me sorprendió muy gratamente a pesar de haber visitado ya unas cuántas. Recogen los grupos en la recepción. Todo empieza con la proyección de un pequeño vídeo corporativo que trata de la fundación y la historia de la bodega. Luego, ya empieza la visita por el emblemático edificio, en una pequeña sala en la que se explica el desarrollo de su construcción además de una maqueta del mismo. No se puede acceder al hotel.

De ahí, se empieza el recorrido por los viñedos para ver la construcción en todo su esplendor. ¡Es realmente espectacular! Frank Gehry dijo querer representar la alegría que representa todo lo que gira alrededor del vino y sorprende la sensación de ligereza de las placas de titanio de tres tonos. Recomiendo hacer la visita a principios del día o finales de la tarde ya que los colores de su cubierta van cambiando con el sol: ¡Resulta realmente precioso sobre todo con un entorno tan espectacular! También sorprende la parte trasera del edificio hecha de cubos fabricados en piedra de la región que tratan de combinar con la estética de los edificios históricos del siglo XIX de la bodega .

A continuación, con la ayuda de vídeos de lo más ilustrativos se explica de forma muy amena la parte más técnica de la elaboración del vino. Para finalizar, se visita dónde “duermen” estos caldos y es cuando uno se da cuenta de la envergadura de la producción de las bodegas riojanas. Cientos y cientos de toneles, hileras infinitas de botellas de un siglo ya, el enorme almacén que se encuentra en los sótanos de la gigantesca construcción.

Tras la visita se realiza una pequeña cata de los vinos Marqués de Riscal, de sus blancos y tintos. El tinto reserva está hecho de uva tempranilla y es sabroso y denso. Sabe a frutos negros maduros. El blanco, un Sauvignon blanco, tiene la Denominación de Origen de Rueda donde la bodega también posee viñedos. Tiene matices a cítricos y un poco a piña.

Al salir de la sala de catas, nos encontraremos finalmente con una vinoteca y una tienda dónde adquirir los productos que se deseen.

Personalmente me pareció una visita muy completa y amena además de que merece bien la pena conocer Elciego, que posee algunos de los paisajes más excepcionales de la Rioja.

Pero la bodega de Riscal no sólo es eso sino mucho más. La ciudad del vino incluye un hotel 5 estrellas (precio de unos 350-400 euros por noche para una habitación doble) con un spa dónde disfrutar de la vinoterapia con tratamientos estéticos elaborados por la casa francesa Caudalie. También hay 2 restaurantes, el restaurante Marqués de Riscal (galardonado con una estrella Michelín) y el Restaurante 1860 Tradición. Así que si podéis permitíroslo… ¡Sólo se vive una vez! 😉

Código ético Este post NO ha sido patrocinado. Los enlaces o las menciones a marcas que incluyo en este texto han sido introducidos porque creo que pueden tener interés para el lector. TODAS las opiniones y experiencias recogidas en mi blog son REALES y ÚNICAMENTE mías. [/plain]

Este post posee enlaces de afiliados, es decir, que cuanto compres a través de ellos, el precio para ti no se verá incrementado pero yo recibiré una pequeña comisión por parte de la empresa. ¡Este dinero me ayuda a seguir viajando! ¡Muchas gracias!

 

 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.