Mi viaje y recomendaciones para viajar a Dublín

Sandra Candal

Dublín es una de esas ciudades perfectas para simplemente disfrutar y relajarse.

¿Vamos? Estos son los lugares y experiencias que creo que no deberías perderte.

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Ruta de los pubs

A mí no me gusta nada la cerveza, pero hay que reconocer que allí la Guiness sabe mejor. ¡No es ningún mito!

Los pubs tienen un ambiente sin igual: tanto el Temple Bar (el más turístico, en el que siempre se puede disfrutar de alguna que otra actuación) como El Mulligans (dónde tiran mejor la cerveza, o eso dicen…) o el Brazen Head (el más antiguo de todos)… todos a su manera tienen un toque especial.

Si decidís entregaros en cuerpo y alma a la ruta de los pubs, os recomiendo disfrutar de la gastronomía irlandesa: buena comida, pesada y abundante (para tener el estómago a prueba de bombas).

¡Gallegos e irlandeses, primos hermanos, y con la comida no nos andamos con chiquita!

Phoenix Park

Es el parque urbano más grande de Europa, con nada menos que 712 hectáreas.

Otro sitio perfecto para todos aquellos que busquen un poco de relax.

O´Connell Street y Grafton Street

Calles peatonales y comerciales del centro de la ciudad, llenas de tiendas y, por lo tanto, de gente.

Como peculiaridades os encontraréis en O’ Connel Street con el Spire, una aguja gigante de acero inoxidable de 120 metros de alto.

En Grafton, la estatua de Molly Malone, una bella vendedora de pescado a la que los irlandeses hasta le han dedicado su propio himno.

Además si seguís callejeando, no muy lejos de allí, podréis ver también las bonitas y coloridas puertas georgianas, otro emblema de Dublín (nosotros tuvimos suerte: nuestro hostal tenía una, jejeje)

Trinity College y la Vieja Biblioteca

Se trata de la universidad más antigua de Irlanda y posee bonitos edificios antiguos.

La joya de la universidad es su vieja biblioteca dónde podréis ver el Libro de Wells (pena no haber podido entrar 🙁 )

Visitar la fábrica de la Guiness o la distilería Jameson

Durante mi visita a Dublín no tuve ocasión de visitarlas pero la gran mayoría de los viajeros y guías las recomiendan así que me queda pendiente para la próxima. 😉

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Dónde dormir en Dublín



Mi recomendación en este caso es el Bed and Breakfast Durban.

Los alojamientos son caros pero en este caso, fue lo más asequible que encontramos.

Se encuentra en unas de las bonitas puertas de colores que se encuentran en Dublín.

Su dueño es un encanto: muy servicial y un crack preparando los desayunos.

Si buscas más información, te recomiendo esta guía de Mi viaje por el Mundo sobre qué ver en Dublín en 3 días.

Mi viaje a Dublín: Diarios de viaje



Aer Lingus se instaló en Santiago de Compostela así que para celebrarlo unos amigos  y yo nos fuimos a conocer Dublín. Nos hospedamos en el encantador Bed and Breakfast, Durban House, no muy lejos del centro, a un precio muy razonable con desayuno incluido. ¡Y qué desayunos, Señoras y Señores! Además estábamos en el típico barrio con las puertas georgianas de colores, típicas de Dublín. ¡Simplemente perfecto!

Nuestro viaje se centró en pasear, pasear y pasear. Conocimos a Molly Malone (conocida también como Cockles and Mussels (Berberechos y mejillones), canción popular, himno no oficial de Dublín, cruzamos una y otra vez el famoso puente del “medio penique” (Wellington Bridge) llamado así debido al peaje que ya no hay que pagar gracias a Dios desde 1919…

O’Connell Street  (con su Spire, una aguja de 120 metros), Grafton steet (y de paso un saludito a la estatua de Phil Linot -Thin Lizzy) , Parnell Street… múltiples calles comerciales, peatonales, siempre repletas de gente. También visitamos Trinity college, la universidad más antigua de Irlanda…

Pero, aparte de pasear, vayamos al grano… ¡lo más molón de Dublín para mí son los pubs! Cada uno de ellos tiene su encanto y lo más increíble es que la cerveza Guiness que te sirven allí no tiene nada que ver con la envasada que podemos encontrar en España. ¡¡¡Está mil veces más rica!!! Decidimos prescindir de la «guiri-visita» a la fábrica de la Guinness y, en vez de eso, nos hicimos la ruta de los pubs más antiguos. Estuvimos en el Brazen Head (de 1688), en el John Mulligan, en el Temple Bar (en el que había muy buen ambiente y en el que pudimos asistir a un pequeño concierto)…

Aparte de la famosa Guiness, tenéis una amplia variedad de whiskies y si sois unos blandos, como yo, una “clara” irlandesa (Black Velvet). Y os preguntaréis, ¿para rebajar la cerveza negra? ¿Gaseosa o limonada? ¡No!¡¡¡Sidra, Señores!!!

Dublín no es nada de otro mundo pero sí que tien

e su encanto. Un lugar donde puedes disfrutar simplemente de la buena vida y de la buena compañía de tus amigos, tal y como fue en mi caso.

Finalmente, antes de despedirnos de la ciudad, nos fuimos al bonito pueblo de Sandycove, al sur de Dún Laoghaire (aún sigo traumatizada con el hecho de que jamás fui capaz de pronunciarlo). Estuvimos en la famosa Torre Martello, dónde se inicia la primera escena del Ulises de James Joyce y que ahora alberga un pequeño museo.

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