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Sí, me moría de ganas por volver a descubrir Berlín, sin embargo, también pensé, ¿Y qué más hay alrededor de la capital alemana que pueda ser interesante? Abrí el libro de los 1000 sitios que ver antes de morir, y ahí estaba: Quedlinburg, un pequeño pueblo de Sajonia lleno de historia del que no tenía ni idea…

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Estación de Tren de Quedlinburg

Estación de Tren de Quedlinburg

1. Cómo llegar a Quedlinburg

– En tren: Se llega en cosa de tres horas desde Berlín a Quedlinburg. Estos trenes son extremadamente cómodos. Tendréis que hacer trasbordo en la estación de Magdeburg pero es muy fácil, no hay pérdida. Los precios varían en función de las horas. El precio más económico sería de 40 euros para un i/v.

– En bus: También tenéis la opción de viajar hasta Quedlinburg en bus. El trayecto también dura 3 horas y el precio serán mínimo de unos 30 euros para un i/v dependiendo de los horarios.

– En coche: Finalmente, la opción más cómoda y rápida es ir en coche ya que apenas se llega hasta allí en 2 horas y media por la autopista A2.

2. Un poco de historia sobre Quedlinburg

Probablemente, tal y como me pasó a mí, nunca hayas oído hablar de esta pequeña ciudad alemana de apenas 22 000 habitantes que se encuentra junto al río Bode. Sin embargo, Quedlinburg, que fue la primera capital de Alemania, está considerada como una de las ciudades más bonitas del país. Su colegiata, su castillo y su ciudad vieja son Patrimonio de la Humanidad y es que la localidad cuenta con más de 2000 casas construidas a lo largo de ocho siglos. Durante la Edad Media, en el siglo X, fue un palatinado real. Durante los siglos XIV y XV ocupó un lugar importante dentro de la Liga de Ciudades de Baja Sajonia y de la Liga Hanseática. Durante el s. XVII vivió su época dorada. Durante el XIX, gracias al importante cultivo de flores en la región, vivió otra gran época de bonanza de la que aún conserva algunas villas de art Nouveau. Afortunadamente durante la Segunda Guerra Mundial, se salvó de los bombardeos y las autoridades de la RDA se preocuparon por mantener su increíble patrimonio arquitectónico.

 

3. Qué visitar en Quedlinburg

La ciudad se divide en principalmente en 3 partes. La parte baja de la ciudad de Quedlinburg es para perderse. No sólo por su arquitectura sino también porque está repleta de pequeñas tiendas, cafés y restaurantes llenos de encanto. ¡A callejear se ha dicho!

 

3.1. Schlossberg – La Montaña del Castillo de Quedlinburg

A lo alto de la colina se encuentra un imponente castillo de piedra arenisca y una iglesia colegiata de estilo románico con unas preciosas vistas a todo Quedlinburg. Desde allí podremos tener ver todas sus calles adoquinadas perfectamente conservadas y las casas de vigas entramadas. Dentro de la Colegiata, podremos darnos cuenta de la Grandeza de la dinastía Sajonia por su impresionante Tesoro.

3.2. La Ciudad Vieja de Quedlinburg

Cada pequeño rincón de Quedlinburg es delicioso. ¡No podrás dejar de sacar fotos! Sin embargo, estos son los edificios que no puedes perderte:

  • La Plaza de Granos (Kormarkt). Es la plaza principal de la ciudad vieja. Posee preciosos edificios, entre ellos, el Ayuntamiento.
  • El Ayuntamiento de Quedlinburg (Rathaus). Data de 1310. En su entrada nos encontraremos con el curioso escudo de la ciudad. Allí verás también una estatua de Rolán, como símbolo de la autonomía de la ciudad.
  • El Patio del Zapato (Schuhhof). Se trata de un pintoresco barrio de artesanos con casitas de colores. El edificio de paredes entramadas más alto, de 800 años, que se encuentra al final es llamado el “Infierno”.
  • La Iglesia de San Blas. Se trata de la parroquia más pequeña y antigua de Quedlinburg (s. X). En el siglo XIII fue reconstruida con tres naves en estilo gótico. En el s. XVIII se le dotó de unas galerías y bancos de pino, de un impresionante órgano y de un colorido retablo.
  • El Museo de los Trenes y Juguetes Históricos. Se trata de un museo con 3000 artículos con rarezas, casas de muñecas, juegos y libros infantiles entre muchas otras cosas.

 

3.3. La Ciudad Nueva

¡No te dejes confundir por ese nombre! La parte nueva data del siglo XIII. Parte de las murallas y en sus calles también están llenas de historia. No te pierdas la Torre del Horror (Schreckens-Turm), una torre de 50 metros pertenecía a la muralla.

 

3.4. El Mercado navideño de Quedlinburg

Si vas a viajar a Berlín en Navidades, mi recomendación que es que hagas una escapada de un día a Quedlinburg ya que posee uno de los mercados tradicionales más increíbles de todo Alemania. Para más información sobre el calendario de eventos, haz clic aquí.

 

4. Dónde comer en Quedlinburg

Aunque en Berlín, tendréis posibilidad de encontrar todo tipo de comida, está claro que como en los pequeños pueblos, no se come en ninguna parte. Puede disfrutar de la gastronomía casera más tradicional en la cervecería tradicional Brauhaus en la que siguen produciendo una riquísima cerveza negra dulce, muy ligera y apenas fermentada.

Además, si queréis tomar un rico café y bizcocho para merendar, mi recomendación es el Samocca en el que, además de deliciosas tartas, tuestan su café con una máquina que se encuentra entre las propias mesas del local.

5. Qué visitar a los alrededores de Quedlinburg

Bad Suderode y Gernrode, son dos municipios de Quedlinburg que también son muy interesantes si estás buscando algo de relax. Bad Suderode posee un spa del siglo XIX con unos manantiales con altos niveles de calcio. Además, también tienen edificios medievales que pertenecen a la Ruta del Románico. Esta ruta es una de las rutas turísticas más populares en Alemania. Reúne 72 edificios.

Si no tienes coche, ¡No te preocupes! Desde Quedlinburg, se puede comprar una tarjeta, la Harztourcard que permite visitar todas estas pequeñas localidades cercanas. Incluye viajes ilimitados dentro de toda la zona, en autobuses, tranvías y trenes. De esta forma, podrás conocer los siguientes pueblos además de Quedlinburg:

  • Halberstadt
  • Wernigerode
  • Stapelburg
  • Halberstadt
  • Thale
  • Hedersleben
  • Wedderstedt
  • Blankenburg
  • Nienhagen

 

Ten además en cuenta que la región de Harz posee cuatro sitios más patrimonio de la Humanidad (además de Quedlinburg):

Entre otras excursiones culturales recomendadas en la zona están:

Región de Harz

Región de Harz

6. Turismo activo en la región de Harz

En esa región también encontrarás numerosos senderos para bicicletas y hacer senderismo:

Si buscas algo diferente, también puedes recorrer el puente colgante de 458 metros a 100 metros de altura que cruza el río Boden, el “Titan-RT” o el parque de actividades deportivas, Harzdrenalin, con puénting, segway y tirolas.

Este post ha sido patrocinado, es decir, que he obtenido una retribución económica o un servicio a cambio, sin embargo, TODAS las opiniones y experiencias recogidas en mi blog son REALES y ÚNICAMENTE mías. No acepto nada que incumpla mi código de ética y mi moral. ¡Sinceridad ante todo! Este tipo de posts me permiten seguir adelante con este blog.

Gracias al Ayuntamiento de Quedlinburg por su espectacular visita guiada.

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