Viajar sin maletas se está convirtiendo en una moda. A pesar de haber intentado ayudaros para que os decidierais entre mochila y maleta, el poder meter en una pequeña mochila sólo lo indispensable y dejarse llevar por la aventura sin que el peso de las maletas es una auténtica maravilla.

Ya sabemos que uno de los pasos más tediosos cuando nos vamos de viaje es preparar el equipaje. Cargar con todo ese peso es lo que viene a continuación… ¡Un rollo! Cada vez somos más las personas que optamos por viajar sin maletas y nos animamos a hacer directamente el envío a través de empresas de transporte.

viajar-sin-maletas

Cosas que ocurren cuando viajas con la familia

¿No sabéis dónde buscar o qué mensajería contratar? Una opción muy práctica es hacer uso del buscador de mensajería  Packlink. Puede ser una forma barata de mandarte lo que necesites si has olvidado algo o si quieres mandar a casa algún producto que no puedas introducir en el avión sin facturar. ¡Incluso algunas veces te va a resultar mucho más económico que facturar una maleta con una compañía low cost!

Hoy os expongo tres casos (muy reales) en los que tirar de este tipo de servicios puede ser extremadamente útil:

1. Si viajas con niños

Mi hermana se vuelve loca cuando tiene que traer al niño y todos sus bártulos – además de la maleta y el carrito. Hay que tener en cuenta que, por encima, a la vuelta, también tiene que cargar con cantidad de regalitos (la vida de ex patriada es lo que tiene: que si un chorizo por aquí y un poco de jamón por allá) con los que tampoco tiene manos suficientes.

Basta con que en casa preparemos una caja con las cosas que no va a necesitar durante el viaje, hacer el pedido por Internet, imprimir las etiquetas que habrá que pegar en las cajas y así esperar cómodamente que lleguen directamente a su domicilio. ¿Fácil, no?

viajar-sin-maletas

No, no todos los repartidores son así pero nos da igual

2. ¿Miedo al exceso de equipajes?

Durante mi viaje a Japón, el regreso fue duro, muy duro. La cosa se nos había ido totalmente de las manos y al ver que los precios en Japón no eran tan elevados como imaginábamos, ¡Quisimos traernos todo Japón en la maleta! Acabamos con una media de 5 kimonos por maletas entre muchas otras cosas. Al final nos quedamos en 23 kilos de equipaje facturado (¡Menos mal que no tuvimos que pagar de más) y fue un martirio tener que cargar con ellos. Una pena que no se nos ocurriera antes mandar todos nuestros souvenirs a través de una mensajería… 🙁

3. Cámaras viajeras

¡Durante mi último viaje en La Toscana, me dejé ni más ni menos que mi cámara de fotos olvidada en el coche de nuestro conductor Blablacar! El chico muy amablemente se puso en contacto conmigo para enviarla así que para evitarle más molestias, tiré nuevamente del buscador de mensajería para que se lo recogiesen en su domicilio y poder hacer el seguimiento de mi cámara a través de Internet. ¡Ya ha llegado sana y salva a casa después de haber viajado más que yo!

Y vosotros ¿Nunca os encontrasteis en una situación similar?

 

Este post ha sido patrocinado, es decir, que he obtenido una retribución económica o un servicio a cambio, sin embargo, TODAS las opiniones y experiencias recogidas en mi blog son REALES y ÚNICAMENTE mías. No acepto nada que incumpla mi código de ética y mi moral. ¡Sinceridad ante todo! Este tipo de posts me permiten seguir adelante con este blog.

Deja un comentario