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Compartir coche

1) Gastos de transporte

Para desplazarse por una ciudad (o por un país) hoy en día ya podéis informaros por Internet de todos los precios y horarios de trenes y buses e incluso reservar online. Muchas veces es mejor huir de las excursiones organizadas (excepto que la opción de tener un guía os parezca interesante y rentable) si no queréis pagar de más. Además si veis que la ciudad que vais a visitar es bastante grande, no dudéis en preguntar por Bonos de varios días, semanales o para grupos. Siempre se acaba ahorrando un montón. Para los más atrevidos (¡¡¡yo nunca lo haría en ciudades como El Cairo!!!) el alquiler de coche también puede ser una buena opción sobre todo si se reserva con bastante antelación (también suele haber muchas ofertas online). El autostop, una opción más para los más valientes y los que disponen de tiempo, y sino siempre podéis buscar alguien con quién compartir coche a través de páginas como Blablarcar, Carpooling o Amovens.

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Increíble recomendación de Enrique en Estambul

2º) Visitas y entradas a monumentos

Buscad en guías o en Internet los días de “Entrada libre” de los sitios más turísticos para ver si coincide con vuestra estancia o tened en cuenta qué tarjetas de descuentos son admitidas (estudiante, profesor, jubilado internacional, alberguista, etc.). Si vais sin rumbo fijo, también podéis buscar en Internet listas de “Things to do for free in” y simplemente dejaros llevar, jejeje

3) Pedirle consejos a los autóctonos

Si hacéis Couchsurfing, ¡no dudéis en pedir consejos a vuestros anfitriones! También podéis consultar Foros o Blogs como Los ViajerosMi nube, Tripadvisor y encontrar buenos consejos sobre qué cosas merece la pena visitar (y cuáles no). También podéis encontrar páginas como Nomaders o City Free Tours donde locales, por un módico precio, a cambio de la voluntad o gratuitamente, os enseñarán los encantos de su ciudad.

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Félix metiéndose en mi maleta

4) Seguridad ante todo

Si viajáis por la Unión Europea, no os olvidéis de solicitar vuestra Tarjeta Sanitaria Europea, sino podrían pediros abonar los gastos médicos (luego tendréis que solicitar el reembolso al llegar a casa). Si viajáis fuera de la Unión Europea, contratad algún Seguro de viaje privado ya que si os pasa algo, podéis acabar pagándolo muy caro (situación de desamparo total y gastos médicos a precios desorbitados).

5) Viajar ligeros de equipaje

Si habéis comprado un vuelo Lowcost, ojo con la maleta y sus medidas (las maletas Ryanair no miden igual que las maletas del resto del mundo) y depurad vuestras técnicas de “packaging” (A mí hasta me cabe mi gato Félix si me despisto, jajajaja). Muchas veces pecamos de viajar con demasiadas prendas o cosas inútiles y luego no hay sitio para los pequeños regalos así que ¡sed prácticos!

 

6) Los 10 mandamientos del viajero sabio

¡El debate de siempre! ¿Viajar es caro? Depende de ti y cada céntimo tiene su peso, jeje. Ahí te van mis 10 mandamientos para ahorrar mientras viajas.

1. Amarás los bocatas caseros sobre todas las cosas

Llegas al aeropuerto y ya empiezas a despilfarras. ¡Empieza a controlarte ya, por favor!bocadillo-casero-ahorrar

2. No malgastarás botellas en vano

Recuerda comprar de beber después de los controles de seguridad ¡y no antes que ya te estoy viendo! Además recuerda llevar siempre una botellita de agua contigo y rellénala cuando tengas ocasión. Así también te ahorras unos cuantos euros durante la estancia.

3. Santificarás los supermercados y las panaderías más cercanas

¿A qué no comes fuera todos los días? ¿A qué no se te ocurriría comer en la calle más turística de tu ciudad? Cuando el hambre apriete recuerda comprar dónde los harías normalmente cuando estás en casa. Además si hace buen tiempo organizar un picnic en algún parque siempre es una buena opción 😉

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4. Honrarás todo aquello que pueda ser gratuito y local

Hoy en día, gracias a Internet, es fácil encontrar Free tours – gente local que te enseña su ciudad gratis o a cambio de la voluntad, saber durante qué días los museos hacen descuento o tienen jornadas de puertas abiertas.. También puedes recurrir a Couchsurfing, no sólo para recurrir en alojamiento gratuito, sino también para conocer a gente local y conocer mejor la esencia de un lugar. 🙂

5. No cambiarás todo tu dinero ni lo guardarás todo junto

Llevar todo el dinero cambiado desde nuestro país de origen no siempre es la mejor opción porque el cambio puede ser mucho más interesante en nuestro país de destino. Además siempre es mejor no guardarlo todo junto: primero, para tener menos tentación de gastarlo todo y segundo, en el caso de posibles robos.

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6. No saldrás para el aeropuerto con el tiempo justo

Salir con tiempo para coger transporte público (en vez de ir en taxi) y tener margen en caso de imprevisto es vital. ¡Sobre todo si no quieres empezar perdiendo tu vuelo!

7. No recurrirás a atracciones puramente turísticas

Olvídate de los buses turísticos si tienes una guía y coger el transporte público. ¿Es necesario pagar 20 euros por un fotomontaje guiri? Creo que ese tipo de cosas no son necesarias. XD

8. No consentirás que te timen con los souvenirs

Gástate el dinero en los monumentos y museos (o no, si te fijas en los descuentos y días de puertas abiertas, jeje) pero si quieres comprar… ¡Cuánto más te alejes, mejor!

9. No llevarás maletas de más

Recuerda ir ligero para no tener que facturar y/o para evitar pagar por exceso de equipaje

10. No olvidarás asegurarte

Tal y como comenté en un post anterior, contratar un seguro de viaje a la larga puede hacerte ahorrar un montón de dinero ante posibles imprevistos, algo siempre a tener en cuenta.

 

7. Cómo administrar tu dinero

Y como diría Liza Minelli: “Money Money Money Money Money Money!” ¡Qué gran quebradero de cabeza este para los viajeros!

Hoy os haré un pequeño resumen anecdótico sobre cómo manejar vuestros “yenes” around the world. Aquí tenéis unos cuántos consejos sobre cómo administrar tu dinero mientras viajas.

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Yo, en Irán, era rica

1º) Equilibrio presupuestario

Todos tenemos un pequeño contable en nuestro interior y aún más cuando salir de viaje (incluso algunas personas de lo más despilfarradoras son capaces de convertirse en auténticos rácanos viajando).

Personalmente soy una persona muy aristotélica: La perfección está en el punto medio. Creo que lo mejor es crear tus propias escalas de valores. ¿No te importa comer de bocadillo algún día? ¡Perfecto! ¿Quieres darte un caprichito con algo que te hace mucho ilusión? ¡Adelante! Antes de marchar, teniendo en cuenta si ese país es caro o no, puedes hacerte una visión general sobre en qué gastarás más o menos.

Mi recomendación: Lleva siempre la mitad de tu presupuesto en efectivo y la otra parte “guárdala” en tu tarjeta. En el día a día, necesitarás efectivo para las compritas que puedas hacer pero todos los “extras” y/o caprichos aprovecha para pagarlos con tu tarjeta siempre que puedas. De esta forma estás a salvo, en equilibrio con el no gastar y el gastar demasiado y, sobre todo, tendrás más “recursos” en caso de robo.

La segunda de mis recomendaciones: reparte siempre el dinero que lleves en efectivo en diferentes sitios (por el mismo motivo que el anterior). Si te roban, siempre quedará algún bolsillo en el que quizás no miren o siempre podrás tener un fondo escondido en el hotel que te salve la vida.

A modo de anécdota, confieso que el país en el que más miedo pasé con este tema  fue Irán. Allí no funcionan nuestras tarjetas (Visa, Mastercard) . Así que imaginaos mi temor al tener conmigo todo mi presupuesto para 10 días. ¡Yo intentaba disimular pero yo creo que se me notaba en la cara los millones que llevaba encima!

2º) ¿Qué tarjetas llevar?

Una vez más depende de cómo soléis gestionar vuestra economía.: si usáis tarjetas de débito, tenéis que tener en cuenta que retiran el dinero de vuestra cuenta y, si usáis tarjetas de crédito, estáis retirando dinero sobre una cantidad de dinero prestada por el banco (intereses más elevados pero suelen tener seguro). Las tarjetas más comunes en todo el planeta son MasterCard y Visa. No os olvidéis de consultar con vuestro banco los intereses que se os cobrarán tanto para pagar con ellas en el extranjero como para sacar dinero con ellas de los cajeros (muchas veces cobran una comisión en función de la cantidad de dinero que sacáis).

Mi experiencia: siempre llevar varias tarjetas diferentes porque ¡Nunca se sabe! Durante mi último día en Nueva York, nos quedamos sin efectivo para coger el tren que nos llevaría al aeropuerto y, a pesar de haber máquinas automáticas para comprar los tickets con tarjeta… ¡Ninguna de nuestras tarjetas funcionaba! Ante la desesperación de perder el vuelo, probamos con una tarjeta 4B de la entonces Caixa Galicia… Y fue la única que funcionó. ¡¡¡Máquinas infernales!!! 😀

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Bronceador Escondite para el Dinero

Bronceador Escondite para el Dinero

3º) ¿Dónde cambiar el dinero?

Os diré, en mi opinión, las opciones que tenéis por orden de “fiabilidad”: desde casa (preguntad a vuestro banco si os puede traer esa moneda), en el aeropuerto de salida, en el aeropuerto de llegada, en casas de cambio/bancos in situ, agencias de viajes/hoteles o en el mercado negro.

Evidentemente donde mejor cambio recibiréis probablemente será en las casas de cambio/bancos in situ en la mayoría de los casos. En las agencias de viajes y hoteles es muy probable que sea dónde paguéis las comisiones más caras. En algunos aeropuertos algunas veces encontraréis algunas oficinas de cambios sin comisiones. De ultimísimo de la lista, el mercado negro.

Recientemente en mi escala en Venezuela no me quedó más remedio que recurrir a cambiar en negro (llegué tarde: todas las casas de cambio oficiales estaban cerradas y fue imposible cambiar a bolívares en La Habana) y realmente lo desaconsejo. Primero porque os darán el cambio que les dé la gana, os timarán todo lo timable y además no tenéis forma de reclamar evidentemente.

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Cambiar de moneda es un lío pero también divertido

4º) ¿Qué dinero cambiar?

Personalmente soy de las que prefiere viajar con moneda local, euros y dólares porque según el tipo de cambio siempre puede ser más provechosa una moneda u otra.

Recientemente en Cuba descubrí que cambiar euros era muchísimo más ventajoso que cambiar dólares (aunque tengo la manía de siempre llevar dólares por si las moscas).

5º) Cajeros automáticos

¡Que no cunda el pánico! Todos los cajeros automáticos del mundo entero funcionan de la misma forma. ¡No nos pongamos nerviosos! Si por casualidad no acepta vuestra tarjeta, probad en otro banco. Si os la traga, llamad al número de emergencia para cancelar vuestra tarjeta como lo haríais si os pasase en casa. Hoy en día casi todas las tarjetas tienen seguro y estas cosas son relativamente fáciles de bloquear en casa de robo o pérdida.

¡Incluso cuando cometéis estupideces, tiene solución! Durante mi viaje a Sicilia estaba yo tan tranquilamente sacando dinero de un cajero de Siracusa cuando de repente oí un pitido, un “ZIP-BING-BANG-BUM” y veo… ¡como el cajero se traga mi dinero! ¿Qué pasó? Pues el efectivo salió por una ventanilla más baja de lo habitual y no me di cuenta de que ya estaba fuera. ¡Al no retirarlo, el cajero se tragó de vuelta mi dinero! De regreso, ya en casa, hice las comprobaciones con mi banco y efectivamente, aunque el cargo se repitió en mi cuenta dos veces (a la segunda conseguí mi dinero, jajaja), el dinero me fue devuelto a cuenta cuando a finales de la semana el banco hizo los reajustes de su cajero.

 

¿Para qué queremos el dinero si no es para gastarlo viajando? ¿No creeis? 😛

 

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