Durante mi primer día en Catania, apenas me detendría en la ciudad. Mi maleta quedaría en el albergue. La dejaría para el final, cuando se me acabasen las fuerzas…

Tocaba visitar otro de los lugares más emblemáticos de Sicilia: Taormina. Apenas una hora en bus de Catania, este pequeña ciudad costera, acosada por los turistas, es una auténtica joya. No me defraudó en absoluto.

1. La bahía de Naxos

Nada más llegar las vistas al mar, a la bahía de Naxos, son tan bonitas que parecen de mentira. Cuando ves Isola Bella por primera vez, desde lo alto, simplemente parece el mismísimo paraíso por el color turquesa de sus aguas, la vegetación, las preciosas flores…

¡No me gusta la playa y aún así me vi obligada a bañarme allí! Hay toda una escalinata para bajar hasta el mar (y una tremenda cuesta para subir luego… o lo podéis hacer en funicular). Las aguas son allí totalmente cristalinas (hasta el punto que puedes ver los peces que nadan a tu alrededor). El inconveniente que es todo piedra, cantos rodados, por lo que andar descalzo puede ser muy doloroso si no lleváis chanclas pero por lo demás…¡Está claro que este lugar tiene que ser uno de los 1000 sitios que ver antes de morir!

 

2. Isola Bella

Cuando la marea está baja, podéis entrar en Isola Bella y pasear por sus bonitos jardines y visitar una pequeña casa que fue construida allí y que ahora funciona a modo de “museo” con una pequeña exposición de fotos antiguas de pescadores de la zona y del mundo submarino que os rodea.

Volviendo a la ciudad, si eso no fuera suficiente con todo esto, las callejuelas adoquinadas del pueblo mezclan una vez más, como todo lo siciliano, huellas de varias invasiones. Posee un carácter único con sus “palazzos” normandos, sus torres árabes, iglesias góticas, barrocas… Y cuánto más te adentras en sus calles (a pesar de los guiris), más te enamoras de ella (tal y como lo hicieron muchos famosos de Hollywood a principios de siglo).

Cuando finalmente entras en Teatro Romano, desde el que puedes ver a lo lejos el Etna amenazante y el mar, te ves más abrumado por ese espectáculo. ¡Da igual lo que pueda haber en ese escenario! 🙂

Taormina está hecha para el disfrute, no busquéis más allá. Es para verla, disfrutarla, saborearla pero ese día de excursión desde Catania o Mesina (está a mediocamino de las dos), no os quepa duda, os merecerá mucho la pena.

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