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Santuarios que me parecen un horror

Excursión a Siracusa de un día

Durante mi segundo día en Catania seguiría lejos de la ciudad. Esta vez me cogería un bus hasta Siracusa que se encuentra a una hora en bus en dirección hacia el sur.

Yo siempre he sido de Letras por lo que el nombre de esta ciudad retumbaba en mi cabeza: fue una de las ciudades griegas más importantes del Mediterráneo, tierra de Arquímedes, lugar de exilio de Platón, las tragedias griegas de Esquilo y las comedias de Aristófanes representadas en su teatro…

El día empezó gris, muy gris, con pequeñas lloviznas y nada más entrar en la ciudad…me encontré edificios muy feos…¡Y horror: una enorme carpa de circo! ¡Qué cosa más fea! – pensé para mí. Luego descubriría que el Santuario Virgen de las Lágrimas es todo un reclamo de la ciudad y representa la enorme fe de los devotos a la virgen. ¡Epic Fail!

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La oreja de Dionisio

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El inmenso teatro de Siracusa

Visita al Parque Arqueológico de Neapolis

Como dije anteriormente, la parte que más me apetecía ver era el Parque Arqueológico de Neapolis, así que empecé por ahí.

¡Apenas 240 000 metros cuadrados de extensión! Ya os podéis imaginar que os llevará una buena mañana recorrerlo (y eso que ya no cogí la entrada para el Museo Arqueológico de Paolo Orsi). Principalmente, tenemos el anfiteatro, el famoso Teatro de Siracusa y luego algunos vestigios más de templos. Lo que más me impresionó fue el Teatro. Es impresionante (y eso que ya tuve la gran suerte de visitar otros de los más importantes de Italia y Grecia).

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El anfiteatro griego

A pesar de la lluvia, fue muy divertido sentarme en sus gradas (no pude subirme al escenario, jaja) para grabar unas cuantas tomas para mi videopostal. La acústica como os podéis imaginar era tremenda. 😀

Por un lado, me encontré con esos maravillosos vestigios griegos que tanto ansiaba ver y, por otro, la visita a las Lautimae (antiguas canteras) y a la Oreja de Dionisio (que se encuentra en ese mismo recinto) me pareció bastante curiosa. Rodeada en la actualidad de un frondoso parque esta cueva de 23 metros (con forma de oreja tal y como indica su nombre) es una antigua cantera de piedra caliza que, por lo que cuentan, fue una enorme prisión para los opositores del famoso tirano de Siracusa.

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Calles de Ortigia

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Piazza Archimede

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Piazza di Duomo

Visita a Ortigia

A continuación, a 20 minutos de allí a pie, me dirigiría a Ortigia, una antigua isla unida hoy en día a Siracusa gracias a un puente. El tiempo por fin me daba una tregua y el sol le daba un poco más de alegría a esta parte de la visita. Aunque nada más llegar a Ortigia, uno se encuentra con restos del Templo de Apolo, te encuentras con algo totalmente diferente a lo anteriormente citado. Esta parte de la ciudad me pareció encantadora con sus estrechas y románticas calles, un montón de elegantes edificios, las soberbias Piazza Archimede y Piazza di Duomo, su particular Catedral que conservó las columnas del antiguo templo griego sobre el que se construyó, castillos y fortalezas…

De regreso a la estación de autobús, recorriendo parte de su enorme puerto, no dejaba de pensar que todo lo feo que había visto al llegar a la ciudad, al igual que las nubes, se había ido desvaneciendo con el paso de las horas. Siracusa, al igual que todo Sicilia, me había vuelto a sorprender con su historia y su crisol de culturas.

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