Normalmente, en mis viajes, me suelen pasar cosas bastante divertidas. Intento ser precavida pero en mis casi 33 años viajando, SÍ, no todo es siempre de color de rosa… Ninguno de los incidentes ha sido grave pero fueron buenos sustos…

1. París (2008)

París, al ser una ciudad tan turística (lo mismo que Roma ó Londres),  ya te advierten en todas partes que tengas cuidado con los pickpockets. Vamos, los carteristas de toda la vida, esos listillos que te mete el tirón al bolso o que son suficientemente hábiles con sus manos como para robar sin que te enteres. Durante nuestra visita a Sacré-Coeur, muy pronto nos olvidamos de Amélie, cuando vimos que en las escalinatas merodeaban pandillas de 4 ó 5 muchachos que literalmente te obligan a hacerte una pulsera de hilos. Fuimos testigos de cómo se la hacían a otros turistas que, una vez inmovilizados con la mano atada, no podían hacer nada para impedir que les robaran descaradamente. Tuvimos suerte de verlo y pasamos corriendo para evitar que nos pararan a nosotros también. Lo más llamativo es que el único policía de la zona pasaba bastante de la situación…

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Calles abarrotadas de Estambul, perfectas para refrotarse

2. Budapest (2011)

Nada más llegar a Budapest, me subí a un autobús. Saqué dinero para pagar mi billete pero el conductor, que no hablaba una palabra de inglés, me señaló un quiosco. El amable señor esperó a que volviese con el ticket, se lo entregué y él me lo devolvió con una sonrisa. Mientras contaba las paradas para bajarme, llegó una señora que empezó a hablarme en húngaro a lo que le contesté con el típico “Do you speak English?. La tipa empezó a enfurecerse en húngaro (¡y creedme que no suena nada bien!) y empecé a ponerme roja de la vergüenza sin saber qué me quería aquella mujer. Muy pronto me percaté que a pesar de ir vestida de calle llevaba unas mangas de uniforme. ¡Era la revisora! Le entregué mi ticket a ver si se tranquilizaba y aún se enfureció más. Le solté a todo el autobús un “Somebody can speak English?”  pero sin suerte. De repente una chica empezó a defenderme (o eso intuí yo por sus gestos) y por fin me dejaron en paz. Al llegar a casa de mi Couchsurfer le conté la historia y llegamos a la conclusión de que la bronca había sido por no “tickar” en las máquinas que luego vería al subirme de nuevo a otros autobuses…

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Marrakech, nunca sabes de quién puedes fiarte…

3. Benarés (2011)

Durante toda mi estancia en la India me trataron como una reina y en ningún momento me sentí amenazada sin embargo, sí, Boris y yo nos llevamos un pequeño susto en Benarés.  Vimos a un montón de gente entrando en un templo y nos llamaron desde un puestecillo de cestas con ofrendas (flores, frutos secos e incienso) preguntándonos si queríamos entrar. Dejamos nuestro calzado, compramos una canastillo para los dioses pero, tan pronto quisimos entrar en el enigmático lugar, un guardia con un fusil nos pidió nuestra documentación y nos puso muy mala cara mandándonos salir. No queríamos comprobar si tenía balas así que huimos de allí discretamente sin dejar de reclamarle nuestro dinero al que nos había engañado para entrar.

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Centro de El Cairo

4. Marrakech – Estambul (2012)

Siendo chica, tanto si hay mucha gente como poca,  si te despistas un poco más de la cuenta, en todas partes siempre hay algún “graciosillo” que intenta aprovecharse de la situación para rozarte, tocarte, cual quinceañero. Desagradable, pero desgraciadamente muy habitual. El pan nuestro de cada día cuando eres mujer y viajas sola.

5. El Cairo (2012)

Como comenté la semana pasada, durante mis paseos por el centro de El Cairo decidí taparme la cabeza cómo lo hacen la mayoría de las musulmanas. En la parte más turística del mercado, me empezó a seguir una pesada que vendía pulseras y collares. Me estuvo persiguiendo toda una calle (y no se lo reprocho ya que era una de las pocas turistas que había por allí) pero tras decirle de la forma más educada posible unas 10 veces “¡NO!“, la chica se enrabietó y decidió tirar del pañuelo para dejarme la cabeza al descubierto. Lo sorprendente fue la reacción de todos los vendedores que inmediatamente salieron a mi ayuda y empezaron a agredirla. :S

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