Cuenca es una ciudad diminuta en la que cada pequeño rincón es una delicia. Sin embargo, se puede recorrer su conjunto monumental en apenas medio día.

1º) El puente de San Pablo y las Casas Colgadas

Os puedo asegurar que sus famosas Casas Colgadas no decepcionan. Es realmente increíble que esas edificaciones construidas sobre la cornisa rocosa del río Huécar en el siglo XVI sigan en pie. El entorno y estas equilibristas son espectaculares. El Puente de San Pablo, no apto para personas con vértigo, es el lugar perfecto para inmortalizarlas y disfrutar de esta típica postal.

2º) La Catedral de Santa María y San Julián

Para acceder a la Catedral de Cuenca hay que pagar pero este conjunto arquitectónico que ha sido sede episcopal durante el siglo XII posee muchos secretos en su interior: desde sus esbeltas columnas góticas y girolas, sus cinco ábsides escalonados, sus capillas entre las que destaca la Sala Honda o la sacristía mayor merecen detenerse en ella al menos durante 30 minutos.

3º) Sus miradores

He sido incapaz de decidirme por sólo uno de ellos. Estos tres miradores han sido mis preferidos.

  • Las murallas y restos del Castillo: desde estos pequeños vestigios las vistas al Barrio del Castillo y a la calle del Trabuco son realmente encantadoras.
  • Los paisajes conquenses de los que se pueden disfrutar desde la Ronda del Júcar con al río son igualmente preciosos esta vez por su naturaleza sin igual.
  • Finalmente, tampoco os podéis perder la panorámica de los rascacielos del Barrio de San Martín desde la calle de Julián Romero, detrás de la Catedral.

4º) Sus museos

Cuenca también es ciudad de museo. El Museo de Arte Abstracto y el Museo Arqueológico son gratuitos por lo que no hay excusas. Recomiendo en especial el primero ya que, aunque no seáis amantes de este tipo de movimiento artístico, el escenario es realmente impresionante. Se ha restaurado el interior de una de las casas colgadas para cobijar estas obras de prestigio internacional. El complicado entramado de la casa, los restos de pinturas, techos y otros elementos arquitectónicos del siglo XV merecen, sin lugar a duda, la pena. En cuanto al Museo Arqueológico recoge numerosas piezas relacionadas tanto con la prehistoria (en la provincia de Cuenca existente numeroso yacimientos de esa época) como con la época romana (procedentes de Segóbriga). En el Museo Diocesano destacan sobre todo los tapices del siglo XIV y el hipnótico retrato del “Cristo abrazando a la Cruz” de El Greco.

5º) La Plaza Mangana

La plaza Mangana posee una llamativa torre-reloj del siglo XVI y podemos ver los restos de la antigua judería/barrio árabe/barrio cristiano de Santa María. Allí tenemos además otro mirador con vistas, esta vez, al cruce del Río Júcar y río Huécar.

PD: A pesar de que la famosa Ciudad Encantada sólo se encuentra a 30 minutos de la ciudad Cuenca, me fue imposible poder visitarla. Sólo hay tres opciones: contratar una excursión de un día, tener coche propio o tomar un taxi. ¡Una pena que no exista ningún otro servicio que conecte Cuenca con este otro reclamo turístico! 🙁 Queda para la próxima…

 

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