Cómo llegar al Peñol de Guatapé

Estando en Medellín, tanto mi amiga Natalia como Julio, cuando había estado en Lima, me habían recomendado esta visita. Llegar a Guatapé es bastante fácil: hay buses que salen con frecuencia de la terminal de Medellín y se tarda apenas dos horas. Puedes bajarte en el pueblo de Guatapé o seguir hasta la última parada, la de El Peñol también llamada la Piedra que hice yo. Al llegar apenas hay una pequeña cafetería y el alto pedrusco. Hay pequeños “tuc-tucs” para subir la cuesta hasta la puerta de la Piedra pero no es necesario. Se camina fácilmente.

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Empieza la subida

La subida al Peñol

Los paisajes verdes que nos rodeaban eran bonitos pero sin más. Saqué un par de fotos, empecé a subir la cuesta hasta la entrada. Me preguntaron si tenía agua porque había gente que no conseguía subir todas las escaleras. Tras pagar la entrada (con un precio desorbitado para ser Colombia), empezaba la subida de los 700 escalones. Efectivamente, no era tarea fácil. Por el camino, nos daba la risa a los turistas que íbamos subiendo pensando que habíamos pagado por ese sufrimiento.

Seguimos con el ascenso

Las vistas desde la Piedra del Peñol

Finalmente según íbamos todos subiendo y nos quedábamos sin aliento por subir tanta escalera, nos íbamos cada vez más lentos maravillados con los paísajes. Si desde el suelo apenas se apreciaban paisajes verdes y un lago, desde las alturas las vistas del Embalse de Peñol son realmente maravillosas. No me lo esperaba. Desgraciadamente el día estaba algo nublado y aun así, no le restó belleza al lugar. En la cima hay una pequeña cafetería – cosa que se agradece para descansar antes de volver a bajar – y una tienda de souvenirs.

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360º de paisajes increíbles

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Los “tuc tucs” colombianos

Cómo llegar a Guatapé desde la Piedra del Peñol

El pueblo de Guatapé se encuentra a unos 4 kilómetros de la Piedra, es decir, una horita de paseo. Sin embargo, al estar el tiempo caprichoso, para ir hasta el pueblo sí que decidí dejarles dinero a los pobres “tuc-tuqueros”. En apenas 15 minutos llegaba al pueblo y me alegraba de haberlo hecho así porque al poco tiempo cayó un buen chaparrón. Además el camino tampoco era nada de otro mundo ya que era todo carretera…

El pueblo de Guatapé

Si venía maravillada de las vistas de la Piedra, del Peñol de Guatapé, no me podía imaginar lo bonito que era Guatapé en sí. Este municipio tiene casitas de estilo antioqueño de colores vivos. Es un pueblo totalmente encantador. La llaman la ciudad de los zócalos. Todas las fachadas tienen una sus propios dibujos algunos modernos, otros tradicionales como podéis apreciar en las fotos. Se ve rápido pero me encantó. Por recomendación de los lugareños, fui hasta el lago (allí están todos los restaurantes) y probé su rica trucha a la brasa. ¡Deliciosa!

A veces, los lugares que menos te esperas son los que más encanto tienen. ¿No creéis? 😉

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