Uno de los balnearios más antiguos de Galicia.
Tradición y elegancia en el pequeño municipio de Mondariz, cerca de Vigo.

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Mi albornoz

1. Cómo llegar al Balneario de Mondariz

El pasado fin de semana necesitaba curarme de todos mis males tras mes y medio encerrada en casa por culpa de una fractura del maléolo del peroné. No sólo sigo coja y entumecida sino que  la espalda y los brazos se quejaban por culpa de las malditas muletas. ¡Necesitaba un milagro! Menos mal que vivo en Galicia y que tenemos maravillosas opciones en este campo. Fue difícil elegir pero al final me animé a probar con el Balneario de Mondariz.

He de decir que me costó dar el paso porque moverse por Galicia sin coche es más que una locura (y luego nos reímos de los países subdesarrollados) pero viendo las propiedades y la tradición de Mondariz me fui esperanzada. Me decidí a madrugar y, tras el tren Santiago-Vigo (y esperar una hora en la estación fantasma de autobús de Vigo, que está en obras y ni tiene cafetería) y un trayecto de una hora en el autobús de la compañía Raúl (tres buses diarios que se recorren todos los pueblos de Vigo a Mondariz) por fin llegaba sana y salva a destino.

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Detalles del hotel

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Mi bonita habitación

2. La habitación

El recibimiento fue impecable y en nada me llevaba a mi tremenda habitación con su balconcito con vistas al pueblo. ¡No podía estar más que encantada de estar allí! Mondariz-Balneario es un lugar extremadamente tranquilo así que nada mejor para ir ejercitando mi tobillo sin tampoco forzar.

Frente al hotel de construcción moderna, tenemos la bonita Fuente de Gándara y el Grand Hotel con su quiosco y sus jardines dónde aún nos podemos imaginarnos a la gente paseando durante la “Belle Époque” (muchas imágenes antiguas recogidas en el hall del hotel).

A un paso de allí, tras un breve paseo, me encontraría con la preciosa terraza del Yago’s, un restaurante con comida casera e italiana (muy recomendable) dónde podría disfrutar del sol que tanto necesitaba.

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Una tradición milenaria

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El salón del hotel

3. Circuito Celta

Tras tanto sufrimiento para llegar allí, estaba dispuesta a probarlo todo. Esa misma tarde arrancaría con el Circuito Celta. Este circuito es un poco más exclusivo que el Palacio del Agua (Grupos de 8. Necesaria reserva). Consta de una piscina de hidromasaje, una pequeña cueva-sauna bastante suave, un chorro a presión y finalmente, de premio final, una piscina de agua caliente exterior tipo “Onsen japonés”.

Tras relajarme otro rato en el agradable salón del hotel, llegaría la hora de la cena que también fue todo una sorpresa: un buffet con productos de gran calidad y plato principal a la carta. ¡Todo exquisito!

Cómo os podéis imaginar, esa noche dormí muy bien y gracias a otras de las ventajas de sus Ofertas Valores añadidos, podría hacer el check-out a las 18h de la tarde por lo que tendría todo el domingo para seguir disfrutando de las maravillosas instalaciones.

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El comedor del balneario

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El Palacio del Agua

4. Circuito Palacio del Agua

El domingo por la mañana, tras un desayuno buffet excelente, probaría esta vez el Circuito  Palacio del Agua de 2 horas. Aunque de buenas a primeras la fastuosa piscina central parecía sencilla, una vez dentro, puedes probar un montón de masajes y chorros fantásticos. La planta baja posee dos saunas suaves (una de ellas con paredes de piedra y una pequeña cascada) pero no todo se acabaría ahí. A mi gran sorpresa, existe una segunda planta con un par de jacuzzis, cuatro saunas (dos de ellas “finlandesas”  – de roble y dos aromáticas tipo termas) más su respectiva bañera de contraste para los más valientes. También hay una sala pediluvio y otro “onsen” como el del circuito del día anterior. ¡Como os podéis imaginar, las dos horas se me pasaron volando!

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El Club de Golf

5. Paseo por el río Tea

Tras un bonito paseo todo lo largo del río Tea, el hotel me acercaría en coche (se encuentra a dos kilómetros) a la tercera actividad propuesta en sus “packs”: El campo de golf. No soy nada golfista que digamos pero me acerqué hasta allí porque las vistas de la Casa de Campo (restaurante que también pertenecen al balneario) son increíbles.Una excelente opción para comer cuando hace buen tiempo.

Por la tarde, gracias a mis amigos Marta y Kiko, pude visitar más toda la preciosa zona natural que rodea Mondariz. Me dio pena no poder seguir allí por más tiempo. Mondariz es, sin lugar, toda una perla escondida y, por desgracia, un lugar poco explotado de Galicia, un lugar mágico y perfecto para el relax que no tiene nada que envidiarle a otros grandes balnearios internacionales.

 

6. Mi nota final

El Balneario de Mondariz
Habitaciones8
Instalaciones8
Personal10
Limpieza10
Ubicación - Transporte5
Precios de los servicios añadidos8
A favor
  • Excelente calidad-precio
  • Relax en estado puro
En contra
  • Malas comunicaciones en caso de no tener coche
8.2Nota Final

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