Lo confieso. Tailandia ha sido mi mayor decepción viajera hasta la fecha. Quizás mis expectativas con respecto a este país eran demasiado altas. Mucho turista de pack turístico encantado de poder pegarse lujazos por cuatro duros y mucho mochilero que se creen los más aventureros del mundo por recorrer un país en la que la mayoría de las actividades son hoy en día tours organizados (y bastantes caros por encima…).

1. Pérdida de autenticidad

Sabía que algunos lugares serían de lo más turísticos como ocurre con Varadero en Cuba. Los packs turísticos que se venden en miles de agencias de todo el mundo es lo que tienen… Lo que sí jamás pensé es que me encontraría en un país que ha perdido muchísimo de su autenticidad. Esperaba encontrarme una identidad tailandesa interesante y llegué a un país que se parecía a cualquier otra parte del mundo. ¡Viva la globalización, viva! 🙁

 

2. El auge de los precios

Otro de los grandes inconvenientes de casi cincuenta años de turismo invasivo en Tailandia es que ya no es tan barato como otros países del sureste asiático. Sí, algunos hostels con cuartos compartidos de 8, 10 o 12 personas siguen manteniendo precios irrisorios al igual que la comida pero tan pronto queréis hacer alguna visita, los precios son en dólares y crecen como la espuma.

 

3. Ausencia de un turismo cultural

En mi búsqueda profunda por conocer la verdadera identidad tailandesa, me encontré con que todo tipo de visita cultural acababa careciendo de interés al no haber ningún cartel explicativo o incluso a veces, no tener ni tan siquiera información en inglés. Guías sí los hay, pero hay que pagarlo…

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De la comida tailandesa y de los smoothies no me quejaré!

4. El idioma tailandés

Otra de las cosas que me ha sorprendido es que el tailandés me pareció un idioma de personas enfadadas. Siempre que les oía hablar tenía la sensación de que estaban discutiendo, jejeje.

 

5. Muerte a los peatones

Quizás el contraste con Myanmar y su tráfico zen fue demasiado marcado para mí, los tailandeses conducen de un modo muchísimo más agresivo. El último de la lista y al que siempre le toca esperar es el peatón. Da igual que haya un paso de cebra, podéis esperar y esperar a que los coches se paren…

 

6. El blanqueamiento de la piel

Una de las primeras cosas que me chocó nada más aterrizar en Bangkok es que las primeras vallas publicitarias y anuncios en televisión que vi… ¡todo el mundo era extremadamente blanco! Poco después, a través de una chica inglesa que conocí durante este viaje y que estaba viviendo allí, el blanquearse la piel se ha convertido en algo tan común que en cualquier mercado puedes encontrar ese tipo de productos.

 

7. Girlfriendly

Tailandia es un país perfecto para iniciarse para viajar sola como recomendaba Cristina Lozano. Por un lado, culturalmente no os sentiréis muy desplazada (¡Viva la globalización, otra vez!) y lo cierto es que como muchos otros países del sureste asiáticos es un país muy seguro.

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Comida callejera exquisita

8. Higiene y uso exagerado del plástico

Los tailandeses son realmente muy exigentes con la limpieza. Algunas veces hasta me chocaba ver que los puestos de comida callejera estuviesen incluso más limpios que la cocina de mi casa. Por desgracia, todo esto tiene su carga negativa. El uso de envases y plástico es incontrolable. Muchas veces me vi en la obligación de pedirles por favor que no pusiesen mi compra en 3 bolsas de plástico seguidas.
Pero… ¡No todo va a ser negativo! ¡Lanzaos a probar la comida callejera sin problema! Otro de los grandes “hits” son los puestos con fruta cortada lista y los smoothies para llevar. Se agradece un montón con el calor que suele hacer…

 

9. Invadidos por los turistas… ¡ y por los chinos!

En teoría, durante mi viaje por el sureste asiático estábamos en temporada baja (febrero-marzo) y no di crédito con la cantidad de viajeros-mochileros que recorren todo el sureste asiático (a toda prisa, por cierto). Llegó un momento que hasta me cansé de sólo hablar con extranjeros y, por mucho que lo intenté, no logré conocer a gente tailandesa. La gran mayoría eran bastante herméticos…

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El Grand Palace invadido por turistas

10. Falsa amabilidad

Tenía la imagen de que Tailandia era un país con gente de lo más agradable o al menos, esa era la idea que siempre había tenido. Sí, es cierto, siempre que entras en cualquier lugar, te saludan juntando sus manos y exclaman “Sàwatdii Kráp/Ká!” pero esas sonrisas apenas duran segundos, suelen ser puramente protocolarias.

 

11. Organización caótica

A veces me sorprendí con lo moderna que era Tailandia pero muchas otras me llegué a cabrear por la falta de organización o incluso por la falta de ganas de comunicarse conmigo cuando me veían perdida. Supongo que están hartos de atender a tantos turistas. Ejemplo de ello, esta estación de autobuses improvisada, en la calle, en la que era una locura informarse de cómo viajar a las afueras de Bangkok.

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Monito traumatizado

12. Enjaular a todo tipo de animales

No soy muy seguidora de Fran de la Jungla pero os puedo asegurar que ahora puedo llegar a entender la desesperación de cualquier amante de los animales al viajar a Tailandia. Por desgracia, es algo muy enraizado a nivel cultural y de lo que no son conscientes. La mayoría de los tailandeses creen que todos los animales pueden ser mascotas. Por desgracia, muchos de estos animalillos son metidos en jaulas demasiado pequeñas, maltratados y muchas veces abandonados tal y como aprendí durante mi visita a Wildlife Friends Foundation Thailand.

 

13. Minorías étnicas refugiadas

En su intento en querer modernizarse, desgraciadamente son muchas las antiguas tribus que se ven cada día más marginadas. Ejemplo de ello son las comunidades que viven en el área de Chiang Rai como las mujeres jirafas, hoy en día, todo un reclamo turístico. 🙁

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Las mujeres jirafas utilizadas como reclamo turístico

14. Los masajes

Si sois forofos de los masajes, y si os habéis leído mi investigación sobre el tema, los masajes están a la orden del día en Tailandia. Personalmente no puedo poner peros a ninguno de los tres masajes con diferentes precios que probé. ¡Amantes de los masajes, este es vuestro país!

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Cabezas de Buda malas

15. Buda y el Rey

En Tailandia existen dos personas a las que se les tiene un especial respeto sobre todas las cosas: Buda y el Rey.
En numerosos lugares turísticos hay un montón de carteles sobre el respeto que hay que rendirle a Buda y sobre todo, una advertencia para no comprar cabezas de Budas.
Otra de las cosas que os llamará mucho la atención es la cantidad de retratos que puede haber de su rey en todas partes. Lo adoran, lo veneran e incluso te pueden encarcelar si hablas más de él. Además, dos veces al día el himno nacional retumba por todas partes. Se ruega silencio y respeto (vamos, que todo el mundo se queda petrificado y para de hacer lo que esté haciendo durante esos minutos).

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El rey por doquier

 

2 Respuestas

  1. Jose

    Hola, yo he estado viviendo en Tailandia y estoy totalmente de acuerdo con todo lo que dices en tu blog, me encanta, de hecho creo que es de las cosas mas sinceras que he visto en los mas de 100 blogs y foros sobre Tailandia que he leido.
    Solo me gustaría puntualizar que lo de las mujeres jirafa aunque no lo creas… es todo falso, son actrices, de hecho he llegado a entablar amistad con una y cuando termina su jornada laboral se quitan los anillos y se van a tomarse una cerveza por ahi.
    Lo de que Tailandia es seguro… quizas los sitios donde tu estuviste, porque si indagas un poco (alli no existe la libertad de prensa), los atracos y las agresiones han subido un 2000% en los ultimos años (no me equivoque poniendo ceros). En el mismo Bangkok hay muchiiiisimos distritos que no son seguros.
    Un saludo y sigue asi de bien con tu blog. me encanta

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    • El Viaje de mi Vida

      Hola José! No sabes cómo me ha alegrado el día tu comentario. Muchísimas gracias!
      Lo de las mujeres jirafas algo había oído… y bueno, lo de la peligro, en todos los lugares del mundo hay lugares y lugares. ¡Hay que saber dónde meterse, por supuesto! Supongo que ocurre como en muchos sitios del planeta: las diferencias entre clases son cada vez mayores de ahí que la violencia aumento… 🙁

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