Ya sabéis que yo soy más de Couchsurfing y hostels cuando viajo sola pero, de vez en cuando, mola mucho poder darse el gustazo de sentirse como una reina y dormir en un hotel.
Sin embargo, estamos a finales del 2016 y teniendo en cuenta lo modernos y modernas que nos hemos vuelto todos y todas, hay detalles que me encuentro en los hoteles que no puedo soportar (aparte de que la mayor parte de los hoteles del mundo son exactamente iguales).

1. Mala conexión a Internet

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Interneeeeeeeeeeet

Puedo llegar a entender que falle la conexión… ¡Un ratito! pero a día de hoy, teniendo en cuenta que nos pasamos la vida pegados al teléfono, yo digo “No, no, no” como Amy Winehouse (Quizás tenga que ir a Rehab por mi adicción a Internet).

PD: Mal de ojo a todos aquellos hoteles que siguen sin tener WiFi o que osan cobrarte por él.

2. No hay enchufes cerca de la cama

Puedo entender que no hace tantos años, usábamos relojes de cuerda pero, Señores Directores de las Cadenas Hoteleras de 4 estrellas… ¿Ustedes nunca han necesitado enchufar el teléfono para poder whatsappear desde la cama? Y no nos olvidemos del scalextric que hay que montar para poder cargar el teléfono, el portátil, la cámara de fotos y la de vídeo a la vez. La culpa es mía por no viajar con una regleta…

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Momento drama en la ducha como Ace Ventura, jajaja

3. Duchas tan modernas que necesitas manual de instrucción

Soy fan de los spas y los chorros pero, últimamente algunos hoteles han modernizado tanto los mandos de la ducha que tengo la sensación de que estoy desactivando una bomba mientras rezo que no salga agua fría por algún lugar oculto.

4. La iluminación de los baños

La conclusión a la que he llegado es que las mujeres no deberíamos maquillarnos cuando vamos un hotel. Las dos opciones son aº) No hay luz y das brochazos a ciegas (Cuando sales por la puerta, pareces un payaso de It) y bº) Con la luz del baño te ves maravillosa (Al salir, te das cuenta de que la mejor opción para esta noche es un bar iluminado con velas).

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Experimentar el contouring en una habitación de hotel es deporte de alto riesgo

5. Secadores del pelo de juguete

Soy una chica afortunada y tengo cuatro pelos. ¡No quiero pensar cómo haría de tener que secar una larga cabellera! (Y luego nos reímos de las chicas que viajan con secadores en la maleta) ¿De verdad la gente roba tantos secadores como para no poner unos decentes en los hoteles?

6. Armarios sin perchas

Puede parecer una tontería pero cuando te pasas tantos meses de viaje como me ocurrió, os aseguro que las perchas son un asunto de vida o muerte. No porque la ropa se vaya a planchar sola sino porque al menos consigues que se airee un poco, jejeje.

7. Ropa de cama y toallas demasiado blancas

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Todo tan blanco que…¿Qué pasa si me aburro?

Otra de mis manías, y quizá vayas a pensar que soy una rara, pero… ¿Alguien tiene sábanas y toallas tan blancas en su casa? Por un lado, confieso que la pulcritud del blanco nuclear da gusto pero, por otro lado… ¡Me siento una guarra culpable si por cualquier despiste ensucio algo mientras salto en la cama o traigo cosas a la habitación para comer.

8. Manchas sospechosas

Contrariamente a lo anterior, lo que sí debería estar siempre impoluto es el mobiliario. Cuando veo alguna alfombra, moqueta o cortina con alguna mancha sospechosa no puedo evitar en pensar en los de CSI y sus luces ultravioletas. ¡Mejor no saber!

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Yo sólo quería dormir…

9. Agua de cortesía

Todos sabemos que tocar cualquier cosa del minibar es un lujo únicamente reservado a unos pocos pero… ¿Sería mucho pedir que puestos a pagar 50-70 euros la habitación al menos te den agua?

10. Habitaciones mal insonorizadas

A día de hoy que un hotel no tenga sus habitaciones insonorizadas me parece, además de indignante, bastante preocupante. Si estoy pagando para relajarme y no voy a poder dormir… ¡para eso me ahorro el dinero y me voy a pasarlo bien a un hostel! 😛

Y vosotros, ¿qué males sufrís cuando os alojáis en hotel?

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